El presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, defendió la acusación constitucional presentada por su colectividad y el Partido Nacional Libertario contra el exministro de Hacienda, Nicolás Grau, cuya votación está programada para este martes en el Senado. El dirigente sostuvo que la presentación del libelo responde a una convicción política legítima y rechazó las críticas surgidas desde otros sectores de la oposición.

Squella explicó que, para que la acusación sea aprobada en el Senado, se requiere el respaldo de la mayoría de los senadores en ejercicio, equivalente a 26 votos favorables. A pesar de que el escenario se presenta complejo debido a la posición de las bancadas oficialistas y a las diferencias existentes en la derecha, afirmó que no debería haber dificultades para alcanzar el quórum necesario para realizar la votación.

Respecto de las críticas por la decisión de impulsar la acusación, el líder republicano sostuvo que las diferencias de opinión son legítimas y que el verdadero problema surge cuando se desacredita a quienes sostienen posiciones distintas. En ese sentido, llamó a mantener un trato respetuoso entre las fuerzas políticas que respaldan al Gobierno y a privilegiar el diálogo por sobre las confrontaciones.

Asimismo, señaló que ejercer las atribuciones constitucionales, como la presentación de una acusación constitucional, forma parte del funcionamiento democrático y no debe interpretarse como un acto de división política. Agregó que la responsabilidad de los partidos oficialistas exige actuar con prudencia y evitar conflictos innecesarios.

En relación con la denominada megarreforma o proyecto de Reconstrucción impulsado por el Ejecutivo, Squella valoró que la iniciativa haya avanzado en su tramitación en general y sostuvo que ahora corresponde abrir espacio para incorporar propuestas de la oposición durante la discusión en particular.

No obstante, precisó que esos eventuales cambios deberían orientarse a fortalecer medidas destinadas a promover el empleo y el crecimiento económico, sin alterar los aspectos estructurales más relevantes del proyecto. A su juicio, el Gobierno puede recoger nuevas ideas que contribuyan a esos objetivos, siempre que no modifiquen el diseño central de la iniciativa. (NP-ChatGPT-Emol)