Más de 700 denuncias por amenazas de ataques han sido recibidas en las últimas semanas por el Ministerio Público, en un escenario que mantiene en alerta a autoridades y comunidades educativas a nivel nacional. La situación se intensificó tras un grave episodio ocurrido en Calama a fines de marzo, dando paso a un aumento sostenido de hechos de violencia en establecimientos educacionales.
El fenómeno ha obligado a diversos colegios y universidades a suspender clases y activar protocolos de seguridad de manera preventiva. En la Región Metropolitana, varios recintos han sido objeto de amenazas recientes, entre ellos los colegios Dunalastair, Alemán de Chicureo, Bradford School y Mayflower School, donde se detectaron rayados alusivos a posibles tiroteos.
En regiones, las cifras también evidencian un alza significativa. En Tarapacá se han registrado más de 40 denuncias, mientras que en Antofagasta se contabilizan 109 casos de amenazas mediante rayados y cinco alertas por porte de armas en recintos escolares. En La Araucanía, en tanto, se reportaron decenas de denuncias en pocos días, principalmente vinculadas a mensajes escritos en baños de establecimientos.
Las autoridades han enfatizado que estas acciones no constituyen bromas, sino delitos que generan temor en la comunidad y alteran el funcionamiento normal de los centros educativos. Desde el Ministerio Público se ha advertido que los responsables serán perseguidos penalmente.
En la Región de Valparaíso se han registrado 136 denuncias, con múltiples suspensiones de clases en Viña del Mar. En este contexto, la fiscal regional Claudia Perivancich sostuvo que, si bien algunas amenazas no resultan verosímiles tras las primeras diligencias, igualmente provocan una importante movilización de recursos públicos.
Otras regiones también reportan cifras relevantes. En Coquimbo, al menos 17 colegios han sido afectados, mientras que en O’Higgins se acumulan 182 denuncias relacionadas con violencia escolar, incluyendo amenazas de tiroteo. En Biobío, en tanto, se registran 258 casos desde marzo, algunos de los cuales han derivado en hallazgos de armas y drogas durante los procedimientos policiales.
En el sur del país, en Los Lagos se han detectado amenazas en establecimientos de Chiloé, mientras que en Los Ríos se han contabilizado 41 denuncias recientes. Ante este escenario, la fiscalía local conformó un equipo especializado para abordar estos hechos en coordinación con policías y unidades de cibercrimen, especialmente en casos difundidos a través de redes sociales . (NP-ChatGPT-Emol)
