Ayer, en medio de la paralización convocada por la Confech, hubo graves hechos de violencia política. Uno de ellos terminó con compañeros de nuestro movimiento y universidad siendo agredidos con palos, gas pimienta, piedras y bencina. ¿La razón? Manifestarse pacíficamente con un lienzo que llamaba al diálogo y no a la paralización.

Lamentablemente, estos no son hechos aislados, sino que se dan en un contexto donde la violencia y la cancelación se han infiltrado en los campus universitarios, ante la complicidad pasiva de los representantes universitarios de izquierda. Las palabras de la presidenta FEUC son muy reveladoras: invitó a sumarse a esta marcha afirmando que “nadie les va a tirar una piedra”. El desenlace fue mucho peor. Recibimos una agresión artera y unilateral, sin mediar provocación alguna.

Las autoridades universitarias también tienen en esto una responsabilidad indelegable. El CRUCh debe tomar medidas para que en nuestras aulas se cultiven los valores democráticos y el diálogo como único método de acción política.

En una sociedad libre y democrática, nadie debería sentir miedo por expresar sus convicciones y desde Solidaridad no vamos a renunciar a cumplir esa misión. (El Mercurio Cartas)

Josefina Wünkhaus; Juan León;

Hugo Herrera; Diego Domeyko

Representantes Solidaridad UC