Un total de siete de las 16 principales megatomas ubicadas completamente en terrenos fiscales presentan niveles altos o críticos de violencia, con reiteración de delitos, según un análisis elaborado por la consultora Atisba Monitor. Estos asentamientos se distribuyen en comunas de cinco regiones del país, evidenciando un fenómeno extendido territorialmente.

El estudio también identifica otros nueve campamentos que exhiben niveles medios o bajos de criminalidad, lo que confirma una segmentación en función de la intensidad delictual. Esta diferenciación ya había sido observada en informes previos desde 2024, aunque en esta oportunidad se incorpora por primera vez el cruce entre violencia, magnitud de las tomas y condición de propiedad fiscal de los terrenos.

La directora ejecutiva de la consultora, Caroline Iribarne, explicó que el análisis se basa en la integración de datos policiales sobre distintos tipos de delitos junto con reportes de prensa. Según detalló, esta metodología permite identificar patrones territoriales asociados a la presencia de actividades ilícitas.

En ese sentido, el informe advierte que la concentración de delitos de alta connotación y la desarticulación de bandas criminales tienden a coincidir con determinados campamentos, donde incluso algunos de sus integrantes residen. Esta relación refuerza la preocupación sobre el vínculo entre asentamientos irregulares en suelos fiscales y focos de inseguridad. (NP-ChatGPT-Emol)