El Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) inició una fiscalización presencial a centros de estética de diversas regiones del país, con el objetivo de verificar que los servicios ofrecidos cumplan con la normativa vigente y garanticen condiciones adecuadas de seguridad para los consumidores. El operativo comenzó el 28 de julio y se desarrolla en establecimientos ubicados entre las regiones de Tarapacá y Magallanes.
La institución explicó que la medida responde al sostenido aumento de la demanda por procedimientos estéticos faciales y corporales, fenómeno que ha impulsado una mayor oferta de este tipo de servicios. En ese contexto, el organismo busca comprobar que los centros entreguen información clara a los usuarios y adopten todas las medidas necesarias para resguardar su salud e integridad física, psicológica y emocional.
Entre los aspectos que serán revisados figura el cumplimiento del deber de informar las características, riesgos y medidas preventivas de cada procedimiento antes de su realización. En el caso de tratamientos invasivos, como la aplicación de bótox o ácido hialurónico, el consentimiento informado deberá constar por escrito. El Sernac recordó que dicho consentimiento no exime a los prestadores de responsabilidad frente a eventuales daños derivados de la atención.
La fiscalización también contempla la verificación de los permisos sanitarios, los que deben mantenerse visibles para el público, además de las condiciones de seguridad de los establecimientos. Asimismo, se controlará que los precios estén exhibidos en pesos chilenos, con impuestos incluidos y en un lugar visible, precisando que los códigos QR no reemplazan la obligación de contar con un listado físico de valores.
Otro de los focos del operativo será la publicidad. El organismo pondrá especial atención a mensajes que puedan inducir a error, especialmente aquellos que prometan resultados garantizados o definitivos, para verificar que cuenten con antecedentes que respalden tales afirmaciones.
El Sernac también revisará que los centros informen de manera visible la identidad del jefe del local y del director técnico responsable, así como las condiciones y vigencia de promociones y ofertas que se encuentren publicitando.
Junto con la fiscalización, el servicio recomendó a los consumidores verificar que los centros cuenten con autorización sanitaria, confirmar que los procedimientos sean realizados por profesionales calificados y exigir que los productos utilizados dispongan del correspondiente registro sanitario. Asimismo, llamó a desconfiar de ofertas con precios excesivamente bajos y recordó que las complicaciones derivadas de tratamientos mal ejecutados pueden generar consecuencias permanentes tanto para la salud como para el patrimonio de los pacientes. (NP-ChatGPT-Emol)
