Con el inicio de 2026, la Cámara Alta experimenta una renovación clave en su composición. El Senado quedará integrado por 27 legisladores que mantienen su periodo y 23 nuevos integrantes, configurando un escenario de alta fragmentación. La derecha ostenta una superioridad numérica con 24 escaños frente a los 23 del oficialismo, dejando la balanza en manos de tres figuras independientes: Miguel Ángel Calisto, Karim Bianchi y Fabiola Campillay.
En este nuevo ciclo, los parlamentarios coinciden en la urgencia de mejorar la convivencia política. Conceptos como «diálogo», «responsabilidad» y «búsqueda de consensos» predominan en sus proyecciones para un año legislativo que estará marcado por la relación con el nuevo gobierno de José Antonio Kast.
OBJETIVOS POLÍTICOS: SEGURIDAD, CRECIMIENTO Y ROL OPOSITOR
Los senadores electos y en ejercicio han delineado sus prioridades para este periodo. Desde la futura oposición, figuras como Pedro Araya (PPD) y Daniella Cicardini (PS) enfatizan la necesidad de articular una centroizquierda con conducción clara que actúe como barrera frente al populismo. Por su parte, Karol Cariola (PC) y Loreto Carvajal (PPD) apuntan a una oposición constructiva que defienda los derechos sociales ya conquistados, con especial foco en la descentralización.
En el oficialismo, el énfasis está en el respaldo a la agenda del Ejecutivo. Andrea Balladares (RN) y Sergio Gahona (UDI) coinciden en que el rol de la derecha debe ser activo y responsable, priorizando el crecimiento económico y el combate al crimen organizado. Asimismo, Rodolfo Carter (Ind.-Rep) y Camila Flores (RN) subrayan la importancia de dar un cambio de rumbo hacia el orden y la seguridad, especialmente en zonas críticas como La Araucanía.
LA VOZ DE LOS INDEPENDIENTES Y LA BATALLA CULTURAL
La postura de los parlamentarios independientes será determinante. Mientras Karim Bianchi apuesta por soluciones basadas en el «sentido común» fuera de los pactos tradicionales, Fabiola Campillay reafirma su compromiso con la ética y la justicia social desde una mirada crítica. En una línea distinta, Vanessa Kaiser (PNL) plantea un objetivo centrado en la «batalla cultural» contra el progresismo y la transparencia estatal.
Pese a las profundas diferencias ideológicas, la mayoría de los consultados reconoce que la estabilidad del país depende de la capacidad del Senado para actuar con «luces altas», dejando de lado las trincheras para responder a las urgencias ciudadanas en salud, empleo y costo de la vida. (NP-Gemini-Emol)



