La futura ministra Secretaria General de Gobierno, Mara Sedini, endureció la postura del equipo del presidente electo José Antonio Kast tras el colapso de las reuniones bilaterales con la administración saliente. En declaraciones emitidas este miércoles, la portavoz designada reafirmó que el nuevo Ejecutivo se enteró de la “gravedad y las consecuencias” del proyecto del cable submarino chino a través de la prensa y no por los canales oficiales. Sedini calificó la actitud del gobierno de Gabriel Boric como una muestra de “mala fe” y acusó un intento deliberado de traspasar una crisis diplomática y de seguridad nacional a la gestión que asume el 11 de marzo.

La controversia se centra en la falta de antecedentes técnicos sobre las advertencias de Estados Unidos, que ya resultaron en el retiro de visas para tres altos funcionarios de la administración Boric, incluido el actual ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz. Según Sedini, el conocimiento que Kast tenía tras la llamada telefónica del 18 de febrero era meramente un “enunciado” o un titular, carente de la profundidad estratégica necesaria para una toma de decisiones responsable. “No es una locura pedir que se diga la verdad”, sentenció la futura ministra, justificando la decisión de Kast de poner fin al traspaso de mando presencial por falta de confianza.

El equipo de Kast ha definido tres puntos críticos que motivaron el cese de las reuniones en La Moneda:

  • Vacío de información técnica: El futuro ministro de Transportes, Louis de Grange, sostiene que aún falta documentación clave sobre cómo se gestaron las conversaciones con la empresa china.
  • Responsabilidad política: Sedini enfatizó que las alertas de Washington fueron dirigidas al actual gobierno, por lo que la crisis de las visas es de su exclusiva responsabilidad.
  • Falta de transparencia: El bloque republicano descarta que el quiebre sea una estrategia política, argumentando que se debió a la detección de omisiones graves en la información entregada durante las bilaterales.

Con la suspensión de las reuniones, el proceso de instalación del gobierno de Kast entra en una fase de revisión externa. Mara Sedini fue enfática en señalar que no continuarán sentándose a la mesa si perciben que el Presidente Boric intenta “traspasar este bote que se está hundiendo” al mandatario electo. A solo días del 11 de marzo, la relación entre ambos equipos es inexistente, lo que obliga a la administración entrante a redoblar esfuerzos internos para auditar el estado real de las carteras sin la colaboración del oficialismo saliente. (NP-Gemini-La Tercera)