El sector turístico planteó la necesidad de revisar el calendario escolar para que las vacaciones de invierno vuelvan a desarrollarse durante el mes de julio, argumentando que un receso más avanzado en la temporada favorecería la actividad turística y permitiría aprovechar de mejor manera las condiciones climáticas, especialmente en los destinos de nieve.
La propuesta fue presentada tras el balance de las vacaciones de invierno 2026, período que, según la Federación de Empresas de Turismo de Chile (Fedetur), cumplió las expectativas de la industria, aunque dejó en evidencia algunos desafíos asociados al actual calendario escolar. Este año, el receso se extendió entre el 22 de junio y el 3 de julio, manteniendo el esquema implementado desde 2022 para anticiparse a la circulación de virus respiratorios.
La presidenta ejecutiva de Fedetur, Mónica Zalaquett, sostuvo que adelantar las vacaciones puede coincidir con un invierno aún sin suficiente acumulación de nieve, reduciendo el atractivo de los principales destinos de montaña y limitando el potencial de una de las temporadas más importantes para el turismo nacional. En ese sentido, llamó a abrir una discusión técnica que permita compatibilizar criterios sanitarios, educacionales y económicos.
Desde la Asociación Chilena de Gastronomía (Achiga) también respaldaron la propuesta. Su presidente, Guillermo Prieto, señaló que la actual distribución de las vacaciones entre establecimientos educacionales ha fragmentado la demanda, diluyendo el tradicional aumento de clientes que experimentaban restaurantes, cafeterías y otros locales gastronómicos durante un período de vacaciones concentrado.
El dirigente explicó que, si bien la actividad turística se extiende por más semanas, el flujo de visitantes en cada una de ellas es menor, lo que reduce el impacto positivo sobre miles de pequeñas y medianas empresas del sector gastronómico.
Pese a estas observaciones, Fedetur evaluó positivamente el comportamiento del turismo interno durante el receso. Entre el 23 de junio y el 5 de julio se registraron cerca de tres millones de viajes con pernoctación dentro del país, confirmando que el turismo nacional continúa siendo el principal motor de la actividad durante la temporada invernal.
El gremio destacó especialmente el crecimiento de destinos del norte, como San Pedro de Atacama, donde la participación de turistas nacionales ha aumentado de manera significativa durante los últimos años, alcanzando actualmente una proporción similar a la de visitantes extranjeros.
En contraste, la temporada registró una menor llegada de turistas provenientes de Brasil y Argentina. Según Fedetur, en el caso del mercado brasileño influyeron el retraso en el inicio de la temporada de nieve y la realización del Mundial de Fútbol, mientras que la disminución de visitantes argentinos responde a una tendencia que se ha mantenido durante los últimos meses.
Desde Hoteleros de Chile también realizaron un balance dispar de las vacaciones de invierno. Su presidente, Alberto Pirola, indicó que los destinos del sur mostraron un desempeño más favorable gracias a mejores condiciones de nieve, mientras que la zona central enfrentó una temporada más compleja.
En la Región Metropolitana, la llegada de turistas extranjeros a Santiago y a los centros de esquí disminuyó más de un 8%, situación que mantuvo la ocupación hotelera bajo el 45%. No obstante, el gremio manifestó optimismo respecto de las próximas semanas, considerando los pronósticos de nuevas nevadas que podrían impulsar la recuperación de la actividad turística en la zona central. (NP-ChatGPT-Emol)
