¿Se recuperará la economía este año?-Alejandro Alarcón

¿Se recuperará la economía este año?-Alejandro Alarcón

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La trayectoria política económica del país está marcada en los últimos días por los acuerdos políticos en las coaliciones del oficialismo y de la oposición. Ambas preocupadas por constituir las listas que competirán en mayo por obtener asientos entre los 50 que redactarán la estructura de la nueva Constitución. Sin embargo, las posturas de aquellos que participarán en este nuevo concurso electoral no las conoceremos hasta marzo, cuando será posible desarrollar las campañas políticas.

Sabemos, sin embargo, que el eje político se mueve desde la izquierda extrema hacia la centro derecha y que el proyecto de reformas basado en una nueva Constitución ha fracasado, como quedó demostrado el 4 de septiembre pasado. La revolución que pretendía instaurar el oficialismo desde el llamado estallido social fracasó y lo que se redacte ahora será un texto mas equilibrado que aquel.

Ciertamente, el primer desafío será que esta nueva Constitución sea aprobada por una mayoría sustancial, lo cual está lejos de concretarse en este momento. Malos problemas de la gente se concentran en la violencia, delincuencia, terrorismo y en la economía. El nuevo texto tendrá que hacerse cargo, sobre todo, del marco que permita a las autoridades restituir el estado de derecho y sentar las bases para que la economía recupere el vigor que tenía hace algunos años, para que vuelva a mostrar crecimiento y capacidad de generar empleos productivos.

Los ciudadanos han demostrado que saben distinguir lo que es importante, como quedo demostrado en el plebiscito del 4 de septiembre, por lo tanto el nuevo texto que se proponga deberá ir en ese sentido. Ya veremos las propuestas y ahí sabremos si será posible recuperar la normalidad con la velocidad adecuada, que los ciudadanos y el país necesitan.

En el plano económico la persistencia de la inflación hace difícil que el proceso de baja de la tasa de interés sea rápido. El Banco Central buscará guiar ese proceso, pero será cauteloso, por tanto el costo del crédito seguirá siendo alto, amenazado por el ritmo de expansión fiscal, lo que condicionará el ajuste de las tasas de interés a la baja y la reactivación de la economía. Así, es probable que la caída del PIB se ubique entre un 1,5% y un 2% y la inflación este año continuará persistente acercándose al 7%. (El Líbero)

Alejandro Alarcón