Rusia realizó este martes una nueva prueba del misil balístico intercontinental Sarmat, un sistema de largo alcance con capacidad para transportar ojivas nucleares. El ensayo se concretó pocos meses después de que expirara el tratado New START, último acuerdo vigente entre Moscú y Washington que imponía límites a sus arsenales atómicos.
Tras el lanzamiento, el presidente de Vladimir Putin calificó al Sarmat como “el sistema de misiles más poderoso del mundo”. Según afirmó, el proyectil puede portar una carga nuclear más de cuatro veces superior a la de armas comparables en los países occidentales y será incorporado al servicio operativo antes de fin de año.
El mandatario ruso ya había anunciado en varias oportunidades, desde la primera prueba del misil en 2022, que el Sarmat sería desplegado en las fuerzas estratégicas rusas. Sin embargo, esos plazos no se habían cumplido hasta ahora.
El investigador Pavel Podvig estimó que el despliegue del mayor misil ruso es factible en 2025. No obstante, señaló que su incorporación no representará un cambio sustancial en la capacidad de disuasión nuclear de Rusia.
El Kremlin informó que notificó previamente a Estados Unidos sobre el lanzamiento, en cumplimiento de los mecanismos de transparencia aún vigentes entre ambas potencias. Pese a que Moscú y Washington retomaron contactos militares de alto nivel tras el término del New START, no existen señales de una próxima renovación del tratado.
El Sarmat, denominado “Satan II” por la OTAN, es el primer misil balístico intercontinental superpesado desarrollado por la Rusia postsoviética. Según Putin, tiene un alcance de hasta 35.000 kilómetros. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)
