El Gobierno de Rusia advirtió este sábado 3 de octubre que lanzará nuevos ataques aéreos masivos contra Kiev y otras ciudades de Ucrania, e instó a los ciudadanos extranjeros y al personal diplomático a abandonar el país. La declaración se produjo horas después de un bombardeo ruso contra el Puente Norte de la capital ucraniana, el segundo ataque contra una infraestructura vial estratégica de la ciudad en tres días.

El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso difundió un comunicado en el que reiteró su advertencia a los extranjeros para que eviten permanecer en territorio ucraniano o viajar al país, ante la posibilidad de nuevas operaciones militares.

“La responsabilidad de cualquier posible consecuencia negativa recae enteramente en quienes ignoren esta advertencia”, señaló la Cancillería rusa, que justificó los futuros bombardeos como operaciones de represalia contra objetivos que calificó de militares.

Moscú sostuvo que los ataques responden a acciones de las fuerzas ucranianas contra territorio ruso, particularmente contra instalaciones petroleras. También acusó a Kiev de haber intentado obstaculizar las elecciones legislativas rusas de septiembre mediante operaciones militares, afirmaciones formuladas por las autoridades del Kremlin.

La advertencia se conoció después de que el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, informara de un nuevo ataque contra el Puente Norte, una de las principales conexiones viales de la capital.

El bombardeo ocurrió dos días después de que drones rusos alcanzaran el Puente Sur, otra infraestructura fundamental para el tránsito urbano.

Según los antecedentes difundidos por las autoridades locales, el Puente Sur fue atacado durante el jueves y el viernes, lo que obligó a suspender su utilización y provocó importantes congestiones vehiculares.

Ante el riesgo de nuevos bombardeos, la administración municipal dispuso el viernes restricciones preventivas al tránsito en otros dos puentes relevantes de la ciudad.

Los ataques contra estas infraestructuras constituyen las primeras operaciones de gran magnitud dirigidas a pasos viales estratégicos de Kiev desde el comienzo de la invasión rusa a gran escala, en febrero de 2022, según los antecedentes disponibles.

Durante las últimas semanas, la capital ucraniana ha enfrentado sucesivas oleadas de ataques con aeronaves no tripuladas, algunas de ellas equipadas con motores a reacción que dificultan su detección e interceptación.

La intensificación de los bombardeos ocurre mientras Ucrania enfrenta limitaciones en la disponibilidad de sistemas de defensa antiaérea, lo que aumenta las dificultades para proteger sus principales centros urbanos e instalaciones estratégicas.

El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso ya había formulado una advertencia similar en mayo, cuando recomendó la salida de ciudadanos extranjeros y funcionarios diplomáticos de Ucrania. Sin embargo, en aquella oportunidad las cancillerías occidentales no dispusieron el retiro de su personal.

La nueva comunicación de Moscú coincide con un cambio en los objetivos de los ataques registrados en Kiev, que ahora incluyen puentes fundamentales para la conectividad de la capital, además de las infraestructuras que han sido alcanzadas durante las anteriores oleadas de bombardeos.

Las autoridades ucranianas mantienen restricciones de circulación en determinados sectores de la ciudad ante la posibilidad de nuevas operaciones aéreas rusas. (NP-ChatGPT-Bio Bio Agencias)