Una gigantesca riada que golpeó este miércoles el norte de Nepal y alcanzó territorio chino dejó al menos 98 personas fallecidas y cerca de 900 desaparecidas, según los balances provisionales entregados por las autoridades de ambos países.

La emergencia afectó con especial intensidad al distrito de Rasuwa, en la provincia nepalesa de Bagmati, cerca de la frontera con el Tíbet. La masa de agua llegó alrededor de las 9:15 horas locales al río Bhote Koshi procedente de la zona tibetana y arrasó sectores de Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi.

Registros captados por cámaras de seguridad mostraron la rapidez con que aumentó el caudal y cómo el agua destruyó infraestructura a su paso. Poblados, puentes, embalses y otras instalaciones resultaron afectados mientras habitantes intentaban escapar de la inundación.

La oficina del Primer Ministro de Nepal informó que hasta el último balance se habían recuperado 95 cadáveres en las zonas afectadas por la crecida del Bhote Koshi. En China, las autoridades reportaron otros tres fallecidos en el condado tibetano de Gyirong, elevando a 98 el número total de víctimas fatales.

La cantidad de personas cuyo paradero se desconoce también aumentó considerablemente. China informó de 265 desaparecidos, mientras que en Nepal se perdió contacto con 484 turistas, de los cuales 391 son extranjeros y 93 ciudadanos nepaleses.

Entre los turistas extranjeros sin contacto figuran 133 ciudadanos indios, 47 estadounidenses, 34 australianos, 33 británicos, 24 canadienses y 19 malasios. También hay personas provenientes de España, Ucrania, Singapur, Sudáfrica, Japón, Nueva Zelanda, Alemania, Francia, Irlanda, Países Bajos y Rusia.

A ellos se suman 44 integrantes del Ejército de Nepal, 28 policías, 13 miembros de la Fuerza Armada de Policía y 60 trabajadores vinculados a diferentes proyectos hidroeléctricos. Considerando los balances de Nepal y China, la cifra de desaparecidos se aproxima a 900 personas.

La destrucción de infraestructura es igualmente significativa. Al menos 80 puentes fueron arrasados, de los cuales 35 correspondían a estructuras para tránsito vehicular y otros 45 eran puentes colgantes destinados a peatones.

La crecida también provocó graves daños en las instalaciones del proyecto hidroeléctrico Langtang Khola, cuya construcción había finalizado recientemente y que se preparaba para iniciar sus pruebas de funcionamiento durante los próximos días.

Las autoridades todavía investigan qué provocó la repentina masa de agua. Una de las primeras hipótesis apuntó al eventual desbordamiento o ruptura de un lago glaciar ubicado en territorio tibetano, aunque también se estudia una posible relación con un terremoto registrado poco antes de la emergencia.

El ministro de Asuntos Exteriores de Nepal, Shishir Khanal, señaló de manera preliminar que un sismo ocurrido a las 8:37 horas locales podría haber provocado un gran deslizamiento de tierra que bloqueó temporalmente el curso del río y posteriormente originó la inundación.

El Servicio Geológico de Estados Unidos registró a esa misma hora un terremoto de magnitud 4,4, localizado aproximadamente 77 kilómetros al noroeste de la localidad nepalesa de Kodari y a una profundidad de 10 kilómetros. Las autoridades continúan evaluando si existe una relación directa entre ambos acontecimientos.

El Gobierno de Nepal desplegó helicópteros militares y aeronaves pertenecientes a empresas privadas para localizar personas atrapadas, evacuar heridos y trasladar sobrevivientes hacia lugares seguros.

De acuerdo con la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres, hasta el último reporte 80 personas habían sido rescatadas mediante operaciones terrestres y otras 116 habían sido evacuadas en helicópteros.

El Ejecutivo declaró además como zona de desastre durante tres meses a los territorios afectados por la crecida del río Bhote Koshi. La medida contempla atención médica gratuita para los heridos, alojamiento y alimentación para quienes perdieron sus viviendas y ayuda económica inmediata para las familias de las víctimas fatales.

Las autoridades también ordenaron acelerar la reapertura de carreteras y restablecer los servicios de agua potable, electricidad y telecomunicaciones, además de comenzar la recuperación de la infraestructura pública destruida.

La magnitud de la tragedia generó una respuesta internacional. La Unión Europea activó el sistema satelital Copernicus para contribuir al mapeo de las áreas afectadas y manifestó su disposición a movilizar asistencia adicional.

India también informó que mantiene coordinación para apoyar las operaciones de rescate y ayuda humanitaria, mientras representantes del Reino Unido y Estados Unidos expresaron su preocupación y disposición a colaborar frente a la emergencia.

La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, en tanto, liberó más de un millón de euros desde sus fondos de emergencia para respaldar las operaciones de la Cruz Roja de Nepal.

Las labores de búsqueda continúan en medio de importantes dificultades provocadas por la destrucción de caminos y puentes. Debido al elevado número de personas desaparecidas, las autoridades mantienen un balance provisional y no descartan que la cifra de víctimas aumente durante las próximas horas. (NP-ChatGPT)