Al menos 16 personas murieron y cerca de 400 peregrinos permanecían sin contacto este miércoles en Nepal, luego de que una repentina crecida afectara varias localidades, destruyera infraestructura y provocara interrupciones en las comunicaciones y el transporte cerca de la frontera con el Tíbet, en China.
El portavoz de la Policía de Nepal en la provincia de Bagmati, Rajendra Prasad Dhamala, confirmó a la agencia EFE que las autoridades habían contabilizado 16 fallecidos hasta el momento. Sin embargo, los organismos de emergencia advirtieron que el número de víctimas podría aumentar a medida que avancen las operaciones en las áreas afectadas.
A la emergencia se suma la pérdida de contacto con 390 peregrinos que se encontraban en Nepal y se dirigían hacia el Tíbet para participar en el Kailash Mansarovar Yatra. Bashu Kumar Adhikari, director general de la empresa Touch Kailash Travels, señaló que la mayoría de ellos serían ciudadanos indios y que sus identidades todavía estaban siendo verificadas.
El Ejército de Nepal informó, en tanto, que al menos 29 personas habían sido rescatadas después del desbordamiento del río Bhote Koshi. Las autoridades desplegaron seis helicópteros militares y otros ocho pertenecientes a compañías privadas para apoyar las labores de búsqueda, evacuación y rescate.
El portavoz del Ejército, Rajaram Basnet, señaló que todavía resulta difícil establecer la dimensión total de la emergencia y advirtió que tanto los daños materiales como el número de víctimas podrían ser considerables.
La riada se produjo durante las primeras horas del miércoles y golpeó especialmente al distrito de Rasuwa. La fuerza del agua afectó pueblos, sectores comerciales, caminos y proyectos hidroeléctricos, además de interrumpir el tránsito por una de las principales conexiones terrestres entre Nepal y el Tíbet.
De acuerdo con información oficial, la masa de agua alcanzó aproximadamente a las 9:15 horas locales el río Bhote Koshi procedente de la zona tibetana. Las localidades de Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi estuvieron entre las áreas que recibieron con mayor intensidad el impacto de la crecida.
Las autoridades nepalesas movilizaron a las fuerzas de seguridad y a distintos equipos de emergencia para localizar a las personas que permanecen sin contacto, asistir a las comunidades afectadas y determinar la magnitud de los daños provocados por el fenómeno.
La emergencia también afecta una zona de especial importancia para el turismo religioso. Cada año, miles de peregrinos se trasladan hasta el monte Kailash y el lago Mansarovar, ubicados en el Tíbet, destinos considerados sagrados por fieles del hinduismo, el budismo y el jainismo.
Mientras continúan las operaciones de búsqueda y rescate, las autoridades mantienen la atención sobre las localidades afectadas y las rutas fronterizas, ante el temor de que el balance de fallecidos y daños aumente conforme los equipos de emergencia logren acceder a los sectores más golpeados. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)
