Revelan cómo EE.UU. neutralizó defensa aérea rusa de Venezuela

Revelan cómo EE.UU. neutralizó defensa aérea rusa de Venezuela

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La captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero de 2026 ha dejado al descubierto la ineficacia de los sistemas de defensa aérea rusos, que hasta hace poco eran considerados los más avanzados de América Latina. Según reveló el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor de Estados Unidos, la operación nocturna involucró a más de 150 aeronaves que lograron penetrar el espacio aéreo venezolano sin ser detectadas, desmitificando el poderío bélico que el régimen chavista solía presumir en sus discursos.

Expertos militares coinciden en que el éxito estadounidense no fue solo una cuestión de fuerza bruta, sino de una sofisticada estrategia combinada. El historiador Markus Reisner señala que Washington empleó ciberataques contra el sistema de mando y operaciones de guerra electrónica que «cegaron» la respuesta local. Además, se sospecha de «trabajos internos» realizados por agencias de inteligencia como la CIA y la DIA para comprometer la infraestructura defensiva desde su origen.

DEBILIDADES TÉCNICAS Y FALTA DE MANTENIMIENTO

A pesar de contar con una red multicapa densa que incluía sistemas S-300, Pantsir y miles de misiles Igla-S, la operatividad real del armamento venezolano era deficiente. Informes de inteligencia sugieren que años de mantenimiento precario y la falta de repuestos mermaron la capacidad de respuesta. A esto se suma que Moscú redujo su apoyo técnico en los últimos años, dejando al régimen con equipos obsoletos frente a las capacidades de quinta generación de los cazas F-35 y F-22 de EE.UU.

LA OPERACIÓN EN CARACAS

El asalto comenzó con un apagón selectivo en la capital que permitió la aproximación de drones y helicópteros. El objetivo central fue asegurar un corredor aéreo mediante el ataque a seis instalaciones estratégicas, entre ellas el Fuerte Tiuna y la base de La Carlota. La geografía montañosa de Caracas también jugó a favor de los atacantes, ya que los sistemas rusos, diseñados para terrenos llanos, tuvieron dificultades para rastrear aeronaves que volaban a baja altura entre los cerros.

FACTOR HUMANO Y DESESTIMACIÓN DEL RIESGO

Para especialistas como Yuri Fiodorov, el mayor error no fue técnico, sino humano. Las fuerzas armadas venezolanas no esperaban una incursión de tal magnitud y se vieron superadas por la velocidad de la acción estadounidense, que duró apenas dos horas. La combinación de reconocimiento en tiempo real y armas de precisión anuló cualquier intento de resistencia, culminando en la captura del exlíder chavista sin que las fuerzas de Estados Unidos sufrieran bajas. (NP-Gemini-DW)