La visita a Chile del empresario tecnológico Peter Thiel, cofundador de Palantir Technologies, generó cuestionamientos luego de conocerse que sostuvo una reunión privada con el Presidente José Antonio Kast en el Palacio de La Moneda, sin que existieran comunicados oficiales, registros fotográficos ni información pública sobre el contenido del encuentro.
La existencia de la cita fue confirmada por el Gobierno únicamente tras un oficio parlamentario, calificándola como una reunión protocolar de corta duración. Sin embargo, el Ejecutivo se negó a revelar los temas abordados, argumentando la protección constitucional de las comunicaciones privadas y la exención del Presidente de la República respecto de las obligaciones contempladas en la Ley del Lobby.
La situación ha despertado interrogantes debido al perfil de Thiel, reconocido por ser uno de los fundadores de Palantir Technologies, empresa especializada en análisis masivo de datos e inteligencia artificial, cuyas plataformas son utilizadas por organismos de defensa, seguridad y migración de Estados Unidos, además de mantener contratos con gobiernos y agencias internacionales.
Diversos análisis sostienen que las herramientas desarrolladas por la compañía permiten integrar información proveniente de múltiples fuentes, facilitando tareas de inteligencia, vigilancia y apoyo a operaciones militares. Estas capacidades han situado a Palantir en el centro del debate internacional sobre privacidad, protección de datos y control democrático del uso de tecnologías de inteligencia artificial.
El diputado Gonzalo Winter solicitó antecedentes oficiales sobre la reunión mediante un oficio, planteando la necesidad de conocer el alcance de las conversaciones sostenidas entre el Mandatario y el empresario. Entre las dudas planteadas figura la posibilidad de eventuales acuerdos relacionados con seguridad, migración, inteligencia fiscal o administración de datos públicos, materias sobre las cuales el Gobierno no ha entregado información adicional.
El debate también se ha extendido a la protección de la soberanía digital y al manejo de la información de los ciudadanos. Especialistas advierten que una eventual incorporación de tecnologías de este tipo en organismos estatales requeriría mecanismos de control, transparencia y supervisión parlamentaria que garanticen el resguardo de los datos personales y la rendición de cuentas.
La visita de Thiel se produce en un contexto de expansión internacional de sus inversiones y de creciente protagonismo de las grandes empresas tecnológicas en áreas estratégicas vinculadas a la inteligencia artificial, la seguridad y el procesamiento de información, reabriendo la discusión sobre el equilibrio entre innovación tecnológica, transparencia institucional y protección de los derechos ciudadanos. (NP-ChatGPT-El Mostrador-Cyntia Páez)
