La posibilidad de que la exministra de Seguridad, Trinidad Steinert, asuma una agregaduría en la embajada de Chile en Perú generó cuestionamientos en sectores del oficialismo, luego de que trascendiera que el Gobierno analiza esa alternativa tras su salida del gabinete.
El canciller Francisco Pérez Mackenna confirmó durante el fin de semana que la opción está siendo evaluada, aunque precisó que aún no existe una decisión definitiva. Según indicó, el tema continúa en estudio y no se ha adoptado una resolución respecto de un eventual nombramiento.
La posibilidad provocó reparos en parte de la coalición de gobierno debido al dictamen de la Contraloría General de la República que concluyó que Steinert excedió sus atribuciones al solicitar a la Policía de Investigaciones antecedentes relacionados con la investigación del denominado “Clan Chen”. La exministra solicitó la reconsideración de esa resolución, trámite que permanece pendiente.
El jefe de bancada de Renovación Nacional, Diego Schalper, manifestó que no existen las condiciones para avanzar en un nombramiento de esa naturaleza mientras no se resuelva la situación ante la Contraloría. En la misma línea, la vicepresidenta de la Cámara de Diputadas y Diputados, Ximena Ossandón, sostuvo que cualquier decisión debería esperar el pronunciamiento definitivo del organismo fiscalizador, aunque reconoció que el Gobierno habría asumido un compromiso previo con la exministra al momento de incorporarla al gabinete.
Desde la Unión Demócrata Independiente también surgieron cuestionamientos. El presidente del partido, Guillermo Ramírez, afirmó que la idea habría sido descartada por el Ejecutivo y valoró que no prosperara, mientras que la jefa de bancada, Flor Weisse, expresó su confianza en que el Gobierno evitará adoptar decisiones que generen nuevas controversias.
En el Partido Nacional Libertario, las diputadas Gloria Naveillán y Paulina Muñoz rechazaron la posibilidad de otorgar un nuevo cargo a Steinert, argumentando que existen funcionarios de carrera con experiencia para desempeñar funciones diplomáticas y cuestionando que un eventual nombramiento pueda interpretarse como una compensación política tras su salida del Ministerio de Seguridad.
En contraste, dirigentes del Partido Republicano manifestaron una postura más favorable. El presidente de la colectividad, Arturo Squella, destacó la experiencia de Steinert en materias relacionadas con la persecución del crimen organizado y sostuvo que ese conocimiento podría resultar valioso en determinadas funciones internacionales.
Por su parte, el jefe de bancada republicano, Benjamín Moreno, señaló que la conveniencia del nombramiento dependerá de las funciones específicas que eventualmente se le asignen. A su juicio, si el cargo responde a necesidades concretas del Estado y aprovecha la trayectoria profesional de la exministra, la decisión podría justificarse. (NP-ChatGPT-La Tercera)
