La presidenta Soledad Larraín, junto a los comisionados Matías Marchant, Marí Estela Ortiz y Judith Schönsteiner, presentaron su renuncia a la Comisión Asesora Presidencial Verdad y Niñez, instancia creada en 2024 durante el gobierno del expresidente Gabriel Boric para esclarecer vulneraciones a derechos de menores bajo custodia del Estado.
A través de una carta pública, los exintegrantes señalaron que su decisión responde a la falta de condiciones mínimas para cumplir con el mandato encomendado. Según indicaron, pese a sostener diálogos con autoridades y presentar propuestas técnicas y presupuestarias, las medidas adoptadas por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de Chile han dificultado la continuidad del trabajo.
En el documento, apuntaron directamente a decisiones impulsadas por la cartera encabezada por el ministro Fernando Rabat, entre ellas la desarticulación del equipo profesional, cambios en el modelo territorial y limitaciones en la toma de testimonios, lo que —afirman— hace inviable cumplir adecuadamente con los objetivos de la comisión.
Los renunciados enfatizaron que el proceso no corresponde a una estructura administrativa, sino a una instancia orientada al esclarecimiento, reconocimiento y reparación de víctimas de vulneraciones ocurridas entre 1979 y 2024 en el sistema del Servicio Nacional de Menores. En ese sentido, advirtieron que la falta de condiciones afecta directamente la confianza, continuidad y resguardo ético necesarios para recoger testimonios.
Asimismo, recalcaron que se trata de una tarea de Estado y no de un gobierno en particular, advirtiendo que limitar la autonomía de una comisión de estas características compromete su capacidad de cumplir con estándares internacionales en materia de verdad y reparación.
Tras estas renuncias, continúan en funciones los comisionados Sebastián Valenzuela, Miguel Cillero y Carmen Domínguez. (NP-ChatGPT-Emol)
