A solo dos semanas de la instalación de la administración del Presidente José Antonio Kast, las primeras grietas políticas han comenzado a emerger al interior del bloque oficialista. El detonante de la controversia fue el diseño comunicacional de La Moneda para justificar el ajuste al Mepco y las medidas ante el alza de combustibles, utilizando el concepto de “Estado en quiebra”. Esta definición no solo activó un flanco institucional con el oficio de la Contraloría a la Segegob, sino que desató un duro cruce de declaraciones entre figuras de Chile Vamos y el Partido Republicano, evidenciando la persistente división entre los sectores denominados “palomas” y “halcones”.

CRÍTICAS TÉCNICAS Y REPLICAS POLÍTICAS

El exministro de Hacienda, Ignacio Briones (Evópoli), cuestionó la rigurosidad del término “quiebra”, señalando que Chile no se encuentra en cesación de pagos y calificando la estrategia como “ignorancia atrevida”. Sus palabras encontraron una respuesta inmediata en la exministra Marcela Cubillos, quien acusó a Briones de sumarse al “coro de críticas de la izquierda” mientras su partido ocupa cargos de relevancia en el Ejecutivo. Este enfrentamiento refleja la tensión entre la mirada técnica de sectores liberales y la postura más doctrinaria de los sectores que hoy lideran el Gobierno.

FALTA DE UNIDAD Y REPROCHES PARLAMENTARIOS

En el Congreso, el diputado Diego Schalper (RN) también manifestó reparos hacia la conducción de la vocera Mara Sedini y respaldó la fiscalización de la Contraloría, lo que le valió recriminaciones de sus pares de la UDI. La diputada Constanza Hube le recordó su votación a favor de los retiros previsionales en el pasado, mientras que el presidente de la Cámara, Jorge Alessandri, y el propio Presidente Kast, le solicitaron limitar las críticas públicas para no debilitar la instalación de las autoridades. Pese a los llamados al orden, en RN y Evópoli insisten en que mantendrán su autonomía crítica cuando lo consideren necesario.

Ante el complejo escenario, la bancada de diputados de la UDI emitió una declaración pública de respaldo total a la ministra Sedini, criticando la “preocupante ausencia de apoyo” desde el Partido Republicano y el desorden provocado por dirigentes de Renovación Nacional. Por su parte, el diputado Eduardo Cretton lamentó que no se otorguen “ni 15 días de gracia” al propio gobierno en un momento de crisis externa. Aunque Schalper intentó matizar sus dichos asegurando que su ánimo es contribuir al éxito de la gestión, la persistencia de estas rencillas sugiere un desafío mayor para la conducción política de La Moneda en los meses venideros. (NP-Gemini-La Tercera)