Una serie de cambios en el equipo de asesores del Segundo Piso de La Moneda volvió a instalar el debate sobre el rol e influencia que ha adquirido esta instancia dentro del gobierno del Presidente José Antonio Kast, especialmente en su relación con ministros y subsecretarios.

Desde el inicio de la actual administración, el equipo encabezado por Alejandro Irarrázaval ha ocupado un lugar central en la toma de decisiones estratégicas del Ejecutivo. Su cercanía con el Mandatario y el protagonismo alcanzado durante la instalación del gobierno consolidaron al Segundo Piso como uno de los principales espacios de coordinación política de La Moneda.

A pocos días de la primera cuenta pública presidencial, se concretó una reestructuración en la unidad de Seguimiento de Compromisos, área liderada por el ingeniero Álvaro Bellolio y encargada de supervisar el cumplimiento de las prioridades y metas gubernamentales.

Entre las salidas figuran el historiador Martín Baudet, el contraalmirante en retiro Roberto Machiavello y la epidemióloga Solana Terrazas. A ellos se suma la exsenadora Luz Ebensperger, quien dejará sus funciones tras ser designada embajadora de Chile en Uruguay.

Los cambios se producen poco después del primer ajuste ministerial de la administración y han generado nuevas interpretaciones al interior del oficialismo respecto del funcionamiento del núcleo asesor presidencial.

En el entorno gubernamental existen distintas versiones sobre las razones de las desvinculaciones. Mientras algunas fuentes las vinculan a diferencias internas y a cuestionamientos provenientes de ministerios, otras sostienen que forman parte de una reorganización previamente planificada dentro de la unidad dirigida por Bellolio.

Más allá de las causas específicas, diversos personeros coinciden en que las modificaciones ocurren en un contexto marcado por crecientes cuestionamientos de algunos ministros respecto del nivel de intervención que han ejercido asesores presidenciales en materias de gestión y coordinación sectorial.

Según distintas versiones recogidas en el oficialismo, varios secretarios de Estado han manifestado incomodidad por el seguimiento y monitoreo permanente realizado desde el Segundo Piso, argumentando que las responsabilidades políticas y administrativas recaen finalmente en las autoridades ministeriales.

El diseño impulsado por Kast desde el inicio de su mandato otorgó al equipo presidencial un papel relevante en la supervisión de compromisos gubernamentales y en la evaluación de avances de distintas carteras. Sin embargo, ese modelo también ha generado tensiones sobre los límites de la influencia que pueden ejercer asesores sin responsabilidades ejecutivas directas.

Las críticas no solo han surgido desde el gabinete. En semanas recientes, dirigentes oficialistas también plantearon la necesidad de fortalecer el rol político de los ministros y revisar el protagonismo alcanzado por algunos integrantes del equipo presidencial.

Desde el Segundo Piso aseguran que los movimientos fueron conversados previamente y explican que parte de los asesores será reubicada en distintos ministerios tras los recientes cambios de gabinete. Asimismo, sostienen que la rotación de equipos estaba contemplada desde el diseño original de la unidad de Seguimiento de Compromisos. (NP-ChatGPT-Emol)