La costarricense Rebeca Grynspan obtuvo el mayor número de respaldos en la última votación informal del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para elegir al próximo secretario general del organismo, realizada esta semana, luego de que la expresidenta chilena Michelle Bachelet retirara su candidatura el 19 de septiembre. La postulante recibió diez votos favorables, tres desfavorables y dos sin opinión entre los 15 integrantes del Consejo.

Grynspan, quien ya había encabezado las rondas anteriores, sumó un apoyo adicional respecto de la consulta del 18 de septiembre. Las votaciones forman parte del procedimiento preliminar mediante el cual los miembros del Consejo de Seguridad examinan las distintas candidaturas antes de recomendar un nombre a la Asamblea General.

En la última ronda, la representante de Guyana, Carolyn Rodrigues-Birkett, obtuvo ocho votos favorables, seis desfavorables y una abstención. El argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), recibió ocho apoyos y siete rechazos.

La candidatura de Bachelet, que contó con el patrocinio de Brasil y México, había registrado una disminución progresiva de sus respaldos y terminó en el séptimo lugar entre ocho postulantes en los sondeos preliminares. Ante esos resultados, la exmandataria anunció el 19 de septiembre que abandonaba la competencia.

Tras su retiro, Bachelet participó este jueves en una actividad organizada por partidos de izquierda, donde descartó alejarse de la actividad pública.

“A quienes pensaban que después de esto me iba a ir para la casa, les tengo una mala noticia: esto no va a pasar, voy a seguir aquí, aportando, trabajando y apoyando a Chile como lo he hecho siempre”, afirmó.

Mientras tanto, las gestiones diplomáticas de los candidatos que permanecen en competencia se han intensificado. Según el medio especializado PassBlue, Grynspan sostuvo reuniones durante la reciente Asamblea General de Naciones Unidas con representantes de Indonesia y Kazajistán, además de buscar respaldos entre países africanos.

La candidata costarricense también se reunió con el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, cuyo país integra el grupo de cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad con derecho a veto.

En relación con China, el periódico South China Morning Post informó que Beijing estaría considerando favorablemente las postulaciones de Grynspan y Rodrigues-Birkett, mientras mantendría reservas respecto de Grossi por su presunta cercanía con Estados Unidos. Se trata, sin embargo, de antecedentes periodísticos y no de una posición formal anunciada por el Gobierno chino.

Las consultas informales realizadas hasta ahora no permiten identificar si los votos desfavorables corresponden a alguno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad: Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido.

Para distinguir esas posiciones se contempla una etapa posterior de votaciones con papeletas de colores, mecanismo que permite diferenciar las preferencias de los países con derecho a veto de las del resto de los integrantes del organismo.

El calendario de esa fase todavía no ha sido definido. No obstante, la presidencia del Consejo de Seguridad, asumida este mes por Grecia, ha manifestado su intención de avanzar en la selección durante octubre.

“Octubre es el mes en que necesitamos avanzar y quizás incluso acordar un nuevo secretario general”, declaró la embajadora griega ante Naciones Unidas, Aglaia Balta.

Una vez que el Consejo de Seguridad acuerde recomendar una candidatura, corresponderá a la Asamblea General efectuar el nombramiento.

El proceso se desarrolla además en medio de planteamientos diplomáticos favorables a que la próxima autoridad provenga de Latinoamérica y a que, por primera vez en la historia de Naciones Unidas, una mujer ocupe la Secretaría General. Ninguno de esos criterios constituye, sin embargo, una exigencia formal del procedimiento de elección. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)