La primera votación informal realizada por el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para definir al próximo secretario general ubicó a la costarricense Rebeca Grynspan como la candidata con mayor respaldo entre los aspirantes a suceder a António Guterres a partir de 2027. En tanto, la expresidenta chilena Michelle Bachelet se posicionó en el cuarto lugar de las preferencias.
De acuerdo con antecedentes entregados por fuentes diplomáticas, tras Grynspan se ubicaron la embajadora de Guyana ante la ONU, Carolyn Rodrigues-Birkett, y el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi. Los tres postulantes obtuvieron el mayor número de apoyos en esta primera consulta, aunque también registraron votos en contra.
Según información publicada por el medio especializado PassBlue, Michelle Bachelet obtuvo seis votos favorables, cinco votos en contra y cuatro abstenciones o posiciones de “sin opinión”, resultado que la situó en la cuarta posición entre los siete candidatos que participan en el proceso.
La consulta corresponde a una votación preliminar de carácter confidencial y no vinculante, en la que los 15 integrantes del Consejo de Seguridad expresan su respaldo, rechazo o neutralidad respecto de cada candidatura. En esta etapa no se identifica el sentido del voto de cada país, sino únicamente el resultado global obtenido por los aspirantes.
Las próximas rondas de votación incorporarán un mecanismo distinto para los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad —China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia—, quienes cuentan con derecho a veto. Un voto negativo de cualquiera de estas potencias es suficiente para impedir que un candidato continúe en la carrera, independientemente del respaldo obtenido entre el resto de los integrantes.
Para que un postulante sea propuesto oficialmente a la Asamblea General de la ONU deberá reunir al menos nueve votos favorables y no recibir el veto de ninguno de los miembros permanentes. Posteriormente, corresponderá a la Asamblea General adoptar la decisión definitiva sobre la elección del nuevo secretario general.
La buena posición alcanzada por Grynspan y Rodrigues-Birkett coincide con el creciente respaldo dentro de Naciones Unidas a la posibilidad de que, por primera vez en la historia, una mujer asuma la Secretaría General de la organización. A ello se suma la práctica de rotación regional, que en esta oportunidad favorece a candidatos provenientes de América Latina y el Caribe. (NP-ChatGPT-Emol)
