La discusión tributaria volvió al centro del debate económico luego de que el gobierno de José Antonio Kast incorporara en su megarreforma una reducción gradual del impuesto corporativo desde el actual 27% hasta una tasa única de 23% para 2029. La medida —que también beneficiará a pymes bajo ciertos requisitos— busca alinear a Chile con estándares internacionales y mejorar la competitividad de la inversión.
El Ejecutivo sostiene que la rebaja favorecerá a unas 150 mil empresas que emplean a más de 5 millones de trabajadores, y que el costo fiscal —estimado en US$1.800 millones anuales en régimen— será compensado por un mayor crecimiento económico.
El diagnóstico del gobierno coincide con el análisis de organismos internacionales. Según el informe Corporate Tax Statistics 2025 de la OCDE, la tasa chilena de 27% supera el promedio del bloque (24%), así como el de América Latina y el Caribe (21%).
El documento señala: “Entre el 2000 y el 2025, 114 países rebajaron su tasa corporativa y solo 16 lo terminaron aumentando”.
En ese contexto, Chile aparece entre los diez países con mayor carga tributaria a las empresas dentro de la OCDE, junto a Francia, Colombia, Portugal y Alemania.
Economistas y tributaristas coinciden en que una tasa elevada puede desincentivar proyectos de inversión, pero advierten que la rebaja por sí sola no garantiza un impulso significativo al crecimiento.
Javier Jaque recuerda que ya en 2016 se advertía que el salto desde 21% a 27% podía afectar la inversión, lo que “terminó pasando con el bajo crecimiento que ha experimentado Chile”. Andrés Alessandri agrega que la tasa debe analizarse dentro de un sistema integral: “La tasa como único factor no entrega toda la información necesaria”, dijo.
Otros especialistas subrayan que la rebaja debe ir acompañada de mejoras regulatorias, reducción de burocracia y mayor certeza jurídica.
Si bien la teoría económica sugiere que una menor carga tributaria aumenta la rentabilidad de los proyectos, su efecto real depende de múltiples variables: estabilidad institucional, permisos, expectativas y condiciones globales.
Carlos Smith plantea que la rebaja puede ayudar, pero solo si se combina con reglas claras y confianza: “Para generar más empleo no basta con bajar el impuesto”. (NP-Copilot-Pulso)
