El presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, valoró los cambios realizados por el Gobierno al proyecto de reforma constitucional en materia de seguridad y aseguró que las principales aprensiones que había manifestado su colectividad fueron despejadas antes del ingreso de la iniciativa al Congreso.

“Nosotros estamos tranquilos con lo que se está presentando y las aprensiones que teníamos ya no las tenemos”, afirmó el diputado, quien previamente había advertido que la UDI no respaldaría la propuesta en los términos contenidos en los primeros borradores.

Ramírez destacó especialmente la disposición al diálogo del ministro de Seguridad, Martín Arrau, a quien atribuyó capacidad para recoger las observaciones planteadas por el gremialismo.

Sin embargo, el dirigente advirtió que el respaldo del oficialismo no será suficiente para aprobar la reforma, debido al quórum constitucional de cuatro séptimos requerido tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado.

VOTOS DE CENTROIZQUIERDA

Según los cálculos entregados por Ramírez, considerando un eventual alineamiento del Partido Nacional Libertario, el sector tendría 76 de los 155 diputados, mientras necesitaría alrededor de 89 votos para aprobar los cambios.

En el Senado, sostuvo que el oficialismo dispondría de 24 votos y necesitaría 29, por lo que tendría que sumar otros cinco respaldos.

“Si queremos aprobar esto, vamos a necesitar votos de la centroizquierda. Los vamos a necesitar. Esto es aritmética pura y simple”, enfatizó.

Por ello, el presidente de la UDI anticipó que durante la discusión parlamentaria será necesario negociar nuevas modificaciones al proyecto para construir una mayoría transversal.

Ramírez también observó una disposición similar en Renovación Nacional, especialmente después de que su presidenta, Andrea Balladares, planteara la necesidad de ajustar la iniciativa.

La UDI, afirmó, está disponible para alcanzar un acuerdo que permita reunir los cuatro séptimos, incluso introduciendo modificaciones adicionales durante la tramitación, siempre que estas no alteren el objetivo central de la reforma de seguridad. (NP-ChatGPT-La Tercera)