Un lapidario informe de la Contraloría General de la República (CGR) reveló profundas deficiencias en la implementación del Nuevo Sistema de Identificación (NSI), puesto en marcha en diciembre de 2024. El documento N° 264 describe una cadena de errores operativos y de gestión que transformaron un hito de modernización en un perjuicio para los usuarios y el fisco, destacando fallas en la emisión de documentos, retrasos críticos y una severa falta de control sobre el proveedor internacional IDEMIA.

Entre los hallazgos más alarmantes, el ente fiscalizador constató la entrega de cédulas con información errónea, como fotografías antiguas o profesiones incorrectas en recién nacidos, además de un retraso masivo que afectó al 17% de las solicitudes entre diciembre y marzo. Según el informe, más de 168 mil documentos superaron los plazos legales, con demoras de hasta 89 días hábiles. Asimismo, se detectó un colapso en el área administrativa con 218 mil solicitudes acumuladas y una mesa de ayuda que incumplió el 63% de sus plazos de respuesta contractuales.

La auditoría también expuso irregularidades financieras de alta gravedad, informando el pago de $2.478 millones por 436 estaciones de trabajo que nunca fueron habilitadas. Esta carencia de supervisión contractual impidió la aplicación oportuna de multas a IDEMIA, las cuales la CGR estima ahora en más de $3.393 millones. Adicionalmente, se reportaron fallas en la integración de pagos electrónicos que obligaron a contrataciones de contingencia y una nula trazabilidad sobre miles de documentos de identidad.

Ante este escenario de deficiencias estructurales, la Contraloría ordenó la instrucción de procedimientos disciplinarios inmediatos y exigió al Registro Civil acreditar medidas correctivas en plazos fijos. El organismo concluyó que la implementación del NSI no respondió a ajustes técnicos habituales, sino a una gestión deficiente que debilitó un servicio esencial del Estado y expuso falencias críticas en el control interno del sistema público. (NP-Gemini-Emol-Contraloría