Alibaba presentó Qwen 3.8, un modelo de inteligencia artificial de código abierto con 27.000 millones de parámetros que destaca por ofrecer un elevado rendimiento en relación con su tamaño y por la posibilidad de ejecutarse localmente en computadores con suficiente capacidad.

Una de las principales características del modelo es la disponibilidad de sus pesos, lo que permite que desarrolladores puedan descargarlo, ejecutarlo y realizar modificaciones sin depender permanentemente de los servicios o infraestructura del proveedor.

Qwen 3.8 presenta capacidades destacadas en áreas como programación y funcionamiento de agentes de inteligencia artificial, según los antecedentes difundidos sobre el modelo. Su tamaño también facilita que determinados usuarios puedan desplegarlo directamente en equipos propios.

La apertura del modelo, sin embargo, ha reactivado la discusión sobre los riesgos asociados a los sistemas de inteligencia artificial de código abierto. Tras su lanzamiento han comenzado a circular versiones modificadas destinadas a eliminar una parte importante de las restricciones y mecanismos de seguridad incorporados originalmente.

Estas variantes pueden funcionar localmente y sin depender de plataformas externas, reduciendo la capacidad de terceros para establecer controles sobre las instrucciones que reciben o las respuestas que generan.

El fenómeno adquiere relevancia debido al rápido aumento de las capacidades de los modelos que pueden descargarse y modificarse libremente. El debate ya no se limita a sistemas experimentales de prestaciones reducidas, sino que comienza a involucrar herramientas capaces de desarrollar tareas cada vez más complejas.

La evolución de modelos como Qwen 3.8 vuelve así a situar en el centro de la discusión tecnológica el equilibrio entre las ventajas del desarrollo abierto de inteligencia artificial y los riesgos derivados de permitir la modificación y ejecución independiente de sistemas cada vez más potentes. (NP-ChatGPT-Jon Hernández)