El dirigente Patricio Quisbert se prepara para asumir la presidencia del Partido de la Gente, a la espera de la ratificación del Tribunal Supremo, tras imponerse en las elecciones internas en un proceso marcado por baja participación de la militancia .
En sus primeras definiciones, Quisbert planteó que la colectividad no se alineará con los ejes tradicionales de izquierda o derecha, apostando por una identidad de centro basada en el “sentido común”. Asimismo, destacó la necesidad de profesionalizar la gestión del partido y fortalecer su trabajo a nivel nacional .
Respecto al liderazgo histórico de Franco Parisi, el nuevo timonel valoró su respaldo dentro de la militancia y expresó que esperan que sea el candidato presidencial del partido en el futuro, descartando tensiones internas con su figura .
En materia legislativa, Quisbert enfatizó que no se impondrán órdenes a los diputados, defendiendo la autonomía de la bancada en el Congreso. A su juicio, esta independencia no representa una debilidad, sino una característica del partido que permite representar distintas visiones dentro de la clase media .
Sobre la relación con el Gobierno, indicó que el PDG evaluará los proyectos caso a caso, apoyando aquellas iniciativas que beneficien a la ciudadanía, pero sin comprometer respaldos automáticos. En ese sentido, recalcó que el apoyo a la idea de legislar reformas no constituye un “cheque en blanco” .
Finalmente, el dirigente reconoció desafíos internos, como la coordinación de la bancada y la necesidad de recomponer vínculos con la militancia, en una nueva etapa para el partido de cara a su proyección política. (NP-ChatGPT-La Tercera)
