A pocos días del cambio de mando, el futuro ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, prepara su llegada a Teatinos 120 con un diagnóstico crítico sobre la herencia fiscal del gobierno saliente. El equipo económico de José Antonio Kast proyecta iniciar su gestión con una auditoría profunda a las finanzas públicas, tras revelarse un déficit estructural del 3,6% del PIB en 2025, cifra que triplica las proyecciones iniciales y que el nuevo oficialismo atribuye a un exceso de gasto público más que a una caída de ingresos.

Como primera medida de austeridad, el Ejecutivo entrante instruyó un recorte del 15% en el presupuesto de los gabinetes ministeriales, siendo Hacienda la cartera que busca liderar con el ejemplo. El plan maestro de Quiroz contempla un ajuste fiscal temprano de US$ 3.000 millones este año mediante medidas administrativas, con el objetivo final de reducir el gasto en US$ 6.000 millones durante el periodo y alcanzar un balance fiscal estructural de 0% hacia el año 2029.

En el ámbito tributario, el gobierno de Kast implementará un cronograma escalonado para reducir el impuesto corporativo del 27% al 23%. Esta rebaja comenzará en 2027 con un recorte de 1,5 puntos, seguido de cifras similares en 2028 y culminando en 2029. Sin embargo, otras medidas tendrán aplicación inmediata este año, como el crédito tributario para fomentar la contratación formal y la eliminación gradual de las contribuciones, partiendo por la exención total para adultos mayores de 65 años en su primera vivienda.

Pese a las dudas del mercado sobre el impacto de estas rebajas en las arcas fiscales, el equipo de Quiroz asegura que el ajuste de gastos compensará la menor recaudación. Con estas señales, el nuevo gobierno busca dar certezas a las clasificadoras de riesgo y tenedores de bonos, estableciendo una ruta de convergencia que sea comunicada formalmente dentro de los primeros 90 días de la administración. (NP-Gemini-La Tercera)