El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, defendió la megarreforma económica del Gobierno y sostuvo que su propósito trasciende las modificaciones tributarias y regulatorias, al plantear un cambio cultural orientado a fortalecer el emprendimiento, la inversión y una nueva visión sobre el rol del Estado en el desarrollo económico.
En entrevista con Radio Duna, el secretario de Estado explicó que la propuesta se sustenta en tres pilares. El primero corresponde a la “libertad de permiso”, concepto con el que aludió a la necesidad de contar con reglas claras y procesos regulatorios más ágiles que eviten prolongar durante años la materialización de proyectos de inversión.
El segundo eje apunta a mejorar el retorno de quienes asumen riesgos empresariales. Según Quiroz, una elevada carga tributaria reduce los incentivos para invertir y resta competitividad frente a otras economías.
El ministro puso especial énfasis en un tercer elemento, al que denominó “dignidad” para quienes emprenden y desarrollan actividades empresariales. A su juicio, durante los últimos años se instaló un relato que promovió mayores regulaciones, más impuestos y una visión confrontacional entre ricos y pobres, escenario que, afirmó, ha perjudicado el crecimiento económico.
En esa línea, aseguró que uno de los principales objetivos del Ejecutivo es modificar esa perspectiva. “Aquí hay un cambio de relato y hacia allá vamos”, sostuvo, calificando esta tarea como uno de los desafíos más relevantes una vez aprobada la reforma.
Quiroz también rechazó que la iniciativa represente una reivindicación de la denominada teoría del “chorreo”, señalando que ese concepto fue utilizado históricamente de manera despectiva y que las medidas propuestas responden a criterios de sentido común destinados a generar mejores condiciones para la inversión.
Consultado sobre si la reforma forma parte de una batalla cultural impulsada por el Gobierno, respondió afirmativamente y argumentó que los cambios políticos buscan modificar comportamientos y generar transformaciones que pueden extenderse más allá de un período presidencial. Añadió que ese cambio también considera promover una mayor austeridad fiscal, el cumplimiento de obligaciones y una gestión más eficiente del Estado.
Respecto de la acusación constitucional presentada contra el exministro Nicolás Grau, Quiroz tomó distancia del proceso y afirmó que se trata de una decisión exclusiva del Congreso. “Este ministerio no está detrás de esta acusación”, enfatizó, asegurando que Hacienda no influirá en la discusión parlamentaria.
No obstante, confirmó que la cartera mantiene una investigación interna tras detectar inconsistencias en la Dirección de Presupuestos, con el objetivo de esclarecer responsabilidades y fortalecer los mecanismos de control para resguardar el prestigio institucional del organismo. (NP-ChatGPT-Emol)
