La fallida indicación presentada por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, generó un fuerte remezón en las negociaciones del proyecto de Reconstrucción Nacional y terminó por frustrar el entendimiento que el Ejecutivo había alcanzado con senadores del PPD. En el oficialismo, diversas voces reconocieron en privado que la decisión fue un error, ya que debilitó la estrategia del Gobierno en la etapa final de la tramitación legislativa.
El conflicto surgió luego de que Hacienda impulsara una rebaja del impuesto corporativo al 22%, en lugar del 23% contemplado originalmente en el acuerdo alcanzado con parlamentarios del PPD. La modificación provocó la molestia de los senadores que habían respaldado la fórmula inicial, quienes acusaron un quiebre de las confianzas y pusieron en duda su apoyo a la iniciativa.
La situación también abrió espacio para que otros legisladores plantearan nuevas exigencias. Entre ellas destacó la propuesta del senador Pedro Araya, quien condicionó su respaldo a una rebaja del impuesto específico a los combustibles, complejizando aún más las conversaciones entre el Ejecutivo y la oposición.
Aunque dentro del oficialismo existía respaldo para reducir el impuesto de primera categoría al 22%, algunos dirigentes cuestionaron la forma en que el ministro Quiroz presentó la indicación. A juicio de esos sectores, la decisión evidenció una falta de sensibilidad política y terminó generando un problema innecesario para el Gobierno.
Tras la controversia, el biministro del Interior y vocero de Gobierno, Claudio Alvarado, intervino para contener el impacto del impasse. Desde La Moneda señalaron que fue él quien instruyó al ministro de Hacienda retirar la indicación, decisión que posteriormente fue comunicada en la Comisión de Hacienda.
Desde entonces, Alvarado asumió un papel central en las negociaciones políticas del proyecto. Durante la jornada sostuvo conversaciones con el senador Pedro Araya con el objetivo de recomponer las relaciones con el PPD y recuperar los respaldos necesarios para aprobar la norma de invariabilidad tributaria. El secretario de Estado expresó su confianza en que durante los próximos días sea posible restablecer los acuerdos alcanzados previamente.
En el oficialismo interpretan este episodio como una nueva demostración del fortalecimiento político de Claudio Alvarado dentro del gabinete. Su protagonismo se ha reflejado tanto en la conducción de las negociaciones legislativas como en decisiones de carácter político y administrativo, consolidando una influencia creciente en la coordinación del Gobierno.
Entre los antecedentes que respaldan esa percepción se menciona la designación de colaboradores cercanos en subsecretarías del Ministerio de Seguridad y su participación, junto al ministro de la Segpres, José García Ruminot, en la definición de los tiempos para ingresar al Congreso el proyecto de Reconstrucción Nacional, imponiendo su criterio por sobre la posición del Ministerio de Hacienda.
Pese a la controversia, el Ejecutivo busca cerrar el episodio y concentrarse en la etapa final de la tramitación de la iniciativa. En La Moneda existe optimismo respecto del avance del proyecto en la Comisión de Hacienda y se espera que la propuesta pueda ser votada por el Senado para continuar posteriormente su discusión en la Cámara de Diputados.
El Gobierno mantiene como objetivo que el proyecto quede despachado a ley durante la semana del 20 de julio, aunque reconoce que el calendario legislativo podría verse condicionado por la realización de la Cuenta Pública del Congreso Nacional. (NP-ChatGPT-Emol)
