Tras la junta anual de accionistas de Codelco 2026, realizada este lunes, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, manifestó una fuerte señal de inquietud respecto del desempeño futuro de la estatal. Aunque valoró la presentación de la cuprífera, afirmó que “hay una luz de alerta que nosotros nos ponemos, que es hacia el futuro”.

El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, destacó que el gobierno escuchó con atención los planteamientos de la administración de Codelco y anunció que en los próximos días se informará la designación de los nuevos directores. “Codelco debe ser un referente en términos de buena administración y de seguridad para sus trabajadores”, señaló.

CAÍDA DE PRODUCCIÓN

Quiroz enfatizó que la principal alerta proviene de la combinación entre la caída de la producción y el elevado nivel de inversiones ejecutadas en los últimos años. Recordó que la producción de la estatal se redujo cerca de 20%, pese a inversiones acumuladas por US$17 mil millones.

“Más allá de la explicación del pasado, de lo que se piensa en el futuro, el hecho es que la producción cayó cerca de 20% y se invirtieron 17 mil millones de dólares”, sostuvo, agregando que el gobierno seguirá “con preocupación y atención” la evolución de la empresa.

Consultado por una eventual venta de activos, Quiroz fue categórico: la propiedad de Codelco “está en la Constitución” y cualquier cambio sería una decisión nacional, no del gobierno corporativo ni del Ejecutivo.

El escenario de la junta estuvo marcado por cuestionamientos a la gestión, sobrecostos en proyectos estructurales, menor productividad y un endeudamiento creciente. Desde el mundo empresarial y académico se ha advertido un deterioro sostenido en variables clave, lo que ha reabierto el debate sobre la capacidad de Codelco para sostener su rol estratégico como principal generadora de recursos para el Estado.

El propio gobierno había endurecido previamente el tono. Mas calificó la situación de la estatal como “compleja” y anticipó una revisión crítica, especialmente por los sobrecostos, los problemas operacionales y los débiles resultados financieros.

La controversia reciente por el aumento en los costos de remodelación del edificio corporativo también tensionó el ambiente, abriendo cuestionamientos sobre eficiencia y uso de recursos. (NP-Copilot-Emol)