Lo que debía ser un desayuno de coordinación republicana terminó en un desplante histórico. En apenas 15 minutos, la reunión entre el Presidente Gabriel Boric y su sucesor, José Antonio Kast, dinamitó el proceso de traspaso de mando. El detonante fue la controversia geopolítica por la instalación de un cable submarino chino y las presiones de Estados Unidos, pero el trasfondo reveló una profunda crisis de confianza que ha llevado al mandatario electo a suspender todas las reuniones bilaterales y acusar al Gobierno de entregar información “opaca e inconsistente”.
El conflicto escaló desde la semántica hasta la estrategia política, configurando dos versiones irreconciliables sobre la realidad de los hechos.
LAS CINCO CLAVES DE LA RUPTURA
| Punto de Conflicto | Versión de Gabriel Boric | Versión de José Antonio Kast |
| Llamada del 18 de febrero | Afirma que informó explícitamente sobre las amenazas de EE.UU. en una charla de 16 minutos. | Asegura que Boric solo “esbozó” o “enunció” el tema sin profundidad técnica ni estratégica. |
| Bilateral de Transportes | El ministro Elizalde sostiene que la información se entregó a nivel presidencial y de cancillería. | Denuncia que en la reunión técnica de ministros no se entregó información sobre el cable. |
| Decreto en Contraloría | Explican que se retiró para realizar consultas de seguridad nacional y coordinar con el mando entrante. | Acusa inconsistencias y un supuesto “error de tipeo” para retirar el decreto mientras Boric estaba de gira. |
| Comunicación fallida | Intentó llamar a Kast desde Rapa Nui, pero no obtuvo respuesta. | No contestó por ser un “número desconocido” y critica que Boric no usara conductos formales (WhatsApp). |
| El ultimátum final | Acusa que Kast le exigió una “retractación” de sus dichos en televisión, lo cual calificó de falso. | Afirma que solo pidió “aclarar los dichos” y, ante la negativa, rompió el diálogo por falta de confianza. |
Mientras el oficialismo respalda a Boric acusando una “mala señal” y una estrategia de Kast para entorpecer el traspaso, desde la “Moneda chica” aseguran que no pueden confiar en los datos de un gobierno que “miente” sobre lo que informa. El ministro Álvaro Elizalde fue enfático en que el Presidente no podía retractarse de un hecho que “efectivamente ocurrió”, mientras que Kast ya ordenó a sus equipos revisar con lupa cada acta entregada, bajo la sospecha de que existen más “vacíos informativos” en áreas críticas como el erario público y la seguridad nacional. (NP-Gemini-Carlos Saldivia-El Mostrador-Agencias)
