El año 2025 cerró con un balance crítico para la estabilidad financiera de los hogares chilenos. Según el Observatorio Estadístico de la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento (Superir), se registraron 11.132 procedimientos concursales en total, marcando un hito desde la creación de la ley en 2014. Las liquidaciones de personas (quiebras) alcanzaron las 6.223 solicitudes, un aumento del 32% respecto al año anterior, mientras que las renegociaciones de deuda se dispararon un 114%, con 4.185 casos admitidos.
FACTORES DETRÁS DEL ALZA
La Superintendenta (S), Johana Álvarez, atribuyó el incremento en las liquidaciones a las recientes simplificaciones normativas que hicieron el proceso más ágil y económico para quienes enfrentan insolvencia irreversible. Por otro lado, expertos y liquidadores señalan causas estructurales y económicas.
Endeudamiento acumulado: Arrastre de compromisos financieros desde la pandemia y encarecimiento del costo de vida.
Mercado laboral rígido: Loreto Ried, liquidadora, apunta que políticas como las 40horas y el aumento del sueldo mínimo, sumadas a la “permisología”, han frenado la creación de empleos.
Condiciones crediticias: Tasas de interés elevadas y mayores dificultades para acceder a financiamiento.
CRISIS EN COMERCIO Y CONSTRUCCIÓN
El sector empresarial también muestra cicatrices profundas, especialmente en rubros estratégicos que no han logrado recuperar niveles prepandemia.
Comercio: Lideró las quiebras con 189 liquidaciones, destacando casos emblemáticos como el de la multitienda Corona.
Construcción: Registró 122 liquidaciones, afectada por el alza de insumos, la escasez de créditos hipotecarios atractivos y la paralización de proyectos por exceso de trámites.
Industrias Manufactureras: Sumaron 144 procesos de liquidación durante el periodo.
PERSPECTIVA DE LOS EXPERTOS
Para Ricardo Reveco, socio de Carey, la caída del 39% en las reorganizaciones de empresas sugiere que muchas compañías ya no tienen margen para negociar y pasan directamente al cierre. En tanto, el auge de las renegociaciones de personas naturales es visto por Valeria Cañas como una señal de que sujetos con patrimonios más robustos están buscando activamente modificar sus condiciones crediticias antes de caer en la quiebra total, consolidándose como la principal herramienta preventiva en este escenario de estancamiento económico. (NP-Gemini-Pulso)