Aunque el proceso de declaración anual de impuestos se asocia tradicionalmente al mes de abril, especialistas advierten que para las pequeñas y medianas empresas la etapa más exigente comienza en marzo. Durante este mes vence el plazo para presentar las declaraciones juradas (DJ) que sirven de base para el proceso ante el Servicio de Impuestos Internos (SII), donde cualquier error u omisión puede derivar en multas, observaciones o rectificaciones.

La Operación Renta 2026 consolida los ingresos del año comercial 2025. Según cifras oficiales, en el proceso anterior se presentaron 1,5 millones de declaraciones de empresas, detectándose que las inconsistencias más comunes se vinculan a diferencias en ingresos informados y retenciones. Expertos tributarios enfatizan que la calidad y coherencia de los datos contables son fundamentales para evitar alertas automáticas del fiscalizador.

CALENDARIO DE DECLARACIONES JURADAS

El cronograma para las pymes establece hitos clave durante la última semana de marzo. Las declaraciones 1887 (sueldos y remuneraciones) y 1879 (honorarios con retención del 14,5%) vencen el 27 de marzo. En la misma fecha expira el plazo para la DJ 1947 de empresas en régimen ProPyme Transparente. Por su parte, la DJ 1948, sobre retiros y utilidades, vence el 24 de marzo para socios personas jurídicas y el 27 de marzo para personas naturales.

BENEFICIOS Y RECOMENDACIONES

Para este periodo, las pymes cuentan con un alivio tributario gracias a la Ley 21.755, que disminuyó transitoriamente la tasa del impuesto de primera categoría al 12,5% para los años comerciales 2025 a 2027. Respecto al envío del Formulario 22, que inicia formalmente el 1 de abril, consultores recomiendan postergar la declaración hasta la segunda quincena de dicho mes para asegurar que la información de los agentes retenedores esté totalmente consolidada.

GESTIÓN CONTABLE Y ERRORES COMUNES

Especialistas del sector tecnológico y contable señalan que el principal desafío es abandonar el manejo reactivo de la contabilidad. Errores como gastos mal respaldados, confusión entre boletas y facturas, y la mezcla de finanzas personales con las del negocio siguen siendo frecuentes. La recomendación de los expertos es asegurar la trazabilidad y consistencia entre los libros electrónicos y las declaraciones, entendiendo que la renta es un proceso que se construye durante todo el año comercial. (NP-Gemini-Emol)