El presidente de Rusia, Vladimir Putin, y su homólogo de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, mantuvieron este viernes una conversación telefónica en la que coincidieron en la urgencia de establecer un cese al fuego en Medio Oriente. A través de un comunicado emitido por el Kremlin, ambos mandatarios manifestaron su preocupación por la escalada del conflicto en Irán y subrayaron la necesidad de alcanzar acuerdos de paz que resguarden los intereses legítimos de todos los Estados involucrados en la región.

La coordinación entre Moscú y Ankara responde al impacto crítico que las hostilidades han tenido sobre el mercado global, especialmente tras el cierre del estrecho de Ormuz. Los dirigentes advirtieron que la intensificación de las acciones militares acarrea consecuencias graves no solo para la seguridad regional, sino también para el comercio, la logística y la estabilidad de los precios de la energía en Europa y Asia, sectores que han sufrido fuertes remezones desde el inicio de la guerra a fines de febrero.

Durante la instancia, Putin y Erdogan discutieron además la importancia estratégica de garantizar la seguridad en el Mar Negro. Según denuncias de Moscú, Ucrania ha perpetrado ataques contra infraestructura de gas y buques comerciales en la zona, incluyendo un reciente bombardeo con drones a instalaciones de Gazprom que suministran combustible a Turquía. En este escenario de escasez, ambos países buscan fortalecer la vigilancia de las rutas marítimas para evitar que la competencia por suministros limitados dispare aún más los costos internacionales. (NP-Gemini-La Tercera-Agencias)