El escenario municipal chileno enfrenta una serie de quiebres transversales marcados por disputas de liderazgo y acusaciones de mala gestión administrativa. El conflicto más reciente lo protagonizan el presidente de la Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM), Gustavo Alessandri, y el alcalde de Puente Alto, Matías Toledo, quien anunció que someterá a votación la salida de su comuna de la organización. Toledo cuestiona el uso de los millonarios recursos que aporta su municipio, denunciando el pago de “sobresueldos” y la contratación de operadores políticos, mientras Alessandri ha optado por desestimar la confrontación directa.
La tensión también se ha trasladado al sector que actualmente apoya al gobierno saliente, donde un intento de unidad liderado por los ediles Tomás Vodanovic, Karina Delfino y Claudio Castro terminó en recriminaciones internas. Otros jefes comunales, encabezados por Claudia Pizarro, criticaron la cita por considerarla excluyente y “sectaria”. Este quiebre se profundizó tras el fallo judicial del caso Gustavo Gatica, que generó acusaciones cruzadas entre el Frente Amplio y el Socialismo Democrático respecto a la responsabilidad política de la Ley Naín-Retamal en los resultados del proceso.
Finalmente, la gestión de los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP) se ha convertido en otro foco de división. Alessandri propuso al Presidente electo, José Antonio Kast, congelar el traspaso de la educación municipal, lo que gatilló duras críticas de alcaldes tanto de izquierda como de derecha. Mientras figuras como Claudio Castro y Daniel Reyes defienden la continuidad del proceso institucional, otros reprochan al timonel de la ACHM el uso de su cargo para promover agendas ideológicas personales sin consultar a las bases, debilitando la histórica transversalidad de la asociación. (NP-Gemini-La Tercera)
