La recién asumida ministra de Seguridad Pública, Trinidad Steinert, se trasladó esta tarde hasta el hospital de Puerto Montt para acompañar a los familiares del sargento segundo Javier Figueroa. El uniformado permanece en estado de muerte cerebral tras haber recibido un disparo en la cabeza durante un procedimiento de fiscalización en la comuna de Puerto Varas. La secretaria de Estado calificó el suceso como un hecho “doloroso” y manifestó que su presencia en la zona responde a un mandato directo del Presidente para solidarizar con la institución policial.
Respecto al avance de las diligencias, la ministra Steinert confirmó que, hasta el momento, no se registran personas detenidas por el ataque, aunque enfatizó que la investigación se mantiene bajo estricta reserva. El trabajo investigativo está siendo liderado por la Fiscalía Regional, entidad que Steinert describió como ejecutora de una labor “acuciosa”. La autoridad solicitó cautela frente al desarrollo del caso, asegurando que se están siguiendo todas las líneas necesarias para dar con los responsables.
ACCIONES LEGALES Y RIGOR PENAL
El Gobierno, a través del Ministerio de Seguridad Pública, ya se ha hecho parte de la causa en calidad de querellante. La ministra fue enfática al señalar que, una vez que se logre esclarecer la dinámica de los hechos e identificar a los autores, el Ejecutivo solicitará las penas más altas contempladas en la legislación vigente para este tipo de delitos. El ataque ha generado una profunda consternación a nivel nacional, reactivando el debate sobre la seguridad de los funcionarios policiales en el ejercicio de sus funciones. (NP-Gemini-Emol)
