El Partido Socialista (PS) ha decidido congelar su participación en la alianza de Gobierno tras las fuertes críticas recibidas por parte del Partido Comunista (PC) y el Frente Amplio (FA). El conflicto estalló a raíz del fallo judicial que absolvió a Claudio Crespo en el caso de Gustavo Gatica, lo que provocó que personeros del PC y el FA recriminaran a quienes apoyaron la Ley Naín Retamal, vinculándola erróneamente con la impunidad en este caso.

ARGUMENTOS DEL PARTIDO SOCIALISTA

Los dirigentes socialistas han calificado la actitud de sus socios de coalición como «artera, desleal y oportunista». Sus principales puntos de defensa son:

  • Responsabilidad del Ejecutivo: Recuerdan que la ley fue promovida, tramitada con urgencia y promulgada por el propio Gobierno del Presidente Gabriel Boric.
  • Inaplicabilidad al fallo: Parlamentarios como Raúl Leiva señalan que es falaz culpar a la ley por el veredicto del caso Gatica, ya que la norma no aplica en dicho contexto.
  • Inconsistencia política: Critican que el FA y el PC ataquen una normativa que sus propios ministros impulsaron y que el Presidente decidió no vetar.
  • Funas y ataques: Daniel Manouchehri denunció que se han publicado listas y realizado «funas» contra quienes actuaron con lealtad hacia el Ejecutivo.

La timonel del PS, Paulina Vodanovic, convocó a una reunión de emergencia para formalizar estas resoluciones. El malestar es profundo, pues consideran que se está poniendo una «bomba a la unidad» de la futura oposición y que existe una «inmadurez política» por parte de los partidos que, siendo parte del Gobierno, atacan sus propios logros legislativos.


«Si al Frente Amplio le parecía tan aberrante una ley respaldada por su propio Gobierno, debió votar en contra y no abstenerse». — Bancada PS.