El proyecto de ley sobre eutanasia y muerte digna, uno de los pilares del legado social del Presidente Gabriel Boric, enfrenta un futuro incierto tras no ser incluido en la tabla del Senado para esta semana. A pesar de que el Ejecutivo otorgó a la iniciativa la urgencia de “discusión inmediata” —la cual obliga reglamentariamente a despachar el proyecto en un plazo máximo de seis días—, la falta de acuerdo en los comités parlamentarios ha impedido que la sala inicie el debate sobre la idea de legislar.

Desde el oficialismo, el diputado Vlado Mirosevic, impulsor original de la moción en 2014, denunció un “bloqueo desde las sombras” por parte del presidente electo, José Antonio Kast. Según Mirosevic, la oposición estaría dilatando el proceso para evitar que Kast deba enfrentar la decisión de vetar la ley una vez que asuma el mando el próximo 11 de marzo, cumpliendo así con sus promesas de campaña de defender el derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte natural.

ESTRATEGIAS Y POSTURAS EN EL CONGRESO

La tramitación del proyecto ha estado marcada por intensas maniobras políticas y visiones contrapuestas entre las bancadas:

Oficialismo y aliados: Figuras como los senadores Juan Luis Castro (PS) y Juan Ignacio Latorre (FA) acusan maniobras dilatorias de la derecha para postergar el debate. No obstante, mantienen la esperanza de forzar la votación durante el resto de enero, confiando en el apoyo de sectores moderados como la DC y Evópoli.

Oposición: La diputada Ximena Ossandón (RN) rechazó las acusaciones de obstruccionismo, argumentando que la no inclusión en tabla responde a decisiones de los comités y que el debate sobre el contenido del proyecto es lo que genera las legítimas diferencias de tiempo.

Comisión de Salud: Su presidente, el senador Iván Flores (DC), instó a que “la democracia actúe” y se resuelva la votación, enfatizando que dejar proyectos estancados no es una opción saludable para la institucionalidad.

RESPALDO CIUDADANO SEGÚN SONDEOS

Mientras la discusión se traba en Valparaíso, la opinión pública muestra un consenso mayoritario a favor de la medida. De acuerdo con el último sondeo de la alianza Descifra (Copesa y Artool):

El 83% de los encuestados está a favor de una ley que permita la asistencia médica para terminar con la vida en caso de enfermedades incurables.

El respaldo es transversal, aunque encuentra mayor resistencia en los sectores que se identifican con la coalición del mandatario electo.

Con el receso legislativo de febrero a la vuelta de la esquina y el cambio de mando en marzo, las próximas dos semanas serán definitivas para determinar si la eutanasia se convierte en ley bajo la firma de Boric o si queda archivada ante el inminente cambio de signo político en el Ejecutivo.(NP-Gemini-La Tercera)