Las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán concluyeron sin acuerdo tras 21 horas de diálogo en Islamabad, en el primer contacto directo de alto nivel entre ambos países en casi cinco décadas. Pese a avances parciales, las diferencias en temas clave impidieron sellar un pacto para poner fin al conflicto.

Desde ambas delegaciones reconocieron que se alcanzaron entendimientos en algunos puntos, pero persistieron desacuerdos fundamentales, especialmente en torno al programa nuclear iraní y el control del estrecho de Ormuz, factores considerados decisivos para cualquier solución.

DESACUERDOS EN EL PROGRAMA NUCLEAR

La delegación estadounidense, encabezada por el vicepresidente JD Vance, exigió un compromiso total de Irán para renunciar al desarrollo de armas nucleares. Sin embargo, desde Teherán rechazaron lo que calificaron como demandas excesivas, insistiendo en el respeto a sus intereses y derechos.

Aunque desde Irán señalaron que las diferencias se concentran en “dos o tres puntos importantes”, no se logró consenso en este ámbito, considerado central para Washington.

EL ESTRECHO DE ORMUZ COMO PUNTO CRÍTICO

Otro eje de conflicto fue el control del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio energético global. Mientras Estados Unidos busca garantizar el tránsito libre e inmediato, Irán plantea que cualquier circulación debe coordinarse con sus fuerzas armadas, manteniendo así una posición de presión en la negociación.

TENSIONES REGIONALES Y FACTOR ISRAEL

El contexto de las conversaciones también estuvo marcado por la continuidad de ataques israelíes en Líbano, lo que añadió complejidad al proceso. Irán exige que Estados Unidos intervenga para frenar estas acciones, mientras que Washington sostiene que dichos eventos no forman parte del acuerdo de alto el fuego bilateral.

Además, Teherán condiciona cualquier avance a la eliminación de sanciones económicas y la liberación de fondos congelados, mientras que Estados Unidos supedita estos puntos a la firma de un acuerdo nuclear bajo sus condiciones.

INCERTIDUMBRE SOBRE NUEVAS NEGOCIACIONES

Tras el cierre de las conversaciones, Pakistán, como país mediador, instó a ambas partes a mantener el alto el fuego vigente. Aunque no se confirmó una nueva ronda de diálogo, desde Irán señalaron que la vía diplomática continúa abierta, mientras que Estados Unidos dejó sobre la mesa una oferta final.

El proceso entra ahora en una fase de incertidumbre, marcada por presiones cruzadas y la falta de acuerdos en los puntos más sensibles del conflicto. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)