El tribunal decretó este viernes 2 de octubre la prisión preventiva de Juan Farías Pumeo, exalcaide de la cárcel de Punta Arenas, por su presunta participación en el homicidio de un interno ocurrido en 2018 en el penal Santiago Uno. El funcionario de Gendarmería fue detenido el 30 de septiembre, durante los procedimientos realizados en el marco de la operación Apocalipsis II, investigación que también involucra a Álex Vega Torres.
De acuerdo con los antecedentes presentados por el Ministerio Público, ambos imputados estaban encargados de la custodia del interno, quien habría recibido golpes en la cabeza y fallecido dos días después a consecuencia de un hematoma subdural.
“El tribunal consideró que el Ministerio Público acreditó de forma suficiente que el imputado participó como autor en dicho homicidio, junto al imputado Alex Vega Torres, quienes se encontraban a cargo de la custodia del reo y a quien golpearon en la cabeza, provocándole la muerte dos días después por un hematoma subdural”, señaló la Fiscalía en un comunicado.
La causa se remonta a 2018, cuando se investigó la muerte del interno en el establecimiento penitenciario de Santiago. En esa oportunidad, las diligencias concluyeron sin personas formalizadas y el expediente fue cerrado.
Sin embargo, los antecedentes obtenidos durante la operación Apocalipsis permitieron al Ministerio Público solicitar la reapertura de la investigación, tras identificar nuevos indicios sobre la eventual responsabilidad de funcionarios penitenciarios.
El fiscal Marcos Pastén se refirió a las circunstancias de la agresión que habría sufrido la víctima y señaló que uno de los imputados habría golpeado su cabeza contra una estructura del recinto.
“Sabemos que Vega azotó su cráneo contra un pilar, días después murió”, indicó el persecutor.
Hasta ahora, no se han informado públicamente detalles específicos sobre los actos que habría ejecutado directamente Farías durante el episodio investigado. La resolución judicial que dispuso su prisión preventiva corresponde a una medida cautelar y no constituye una declaración definitiva de culpabilidad.
Farías continuaba desempeñando funciones en Gendarmería hasta el momento de su detención, el pasado 30 de septiembre. Su último destino era el Centro de Internación Provisoria y Régimen Cerrado de Punta Arenas.
El procedimiento que permitió su captura se desarrolló durante una serie de allanamientos y registros efectuados como parte de la operación Apocalipsis II.
Por su parte, Álex Vega Torres también figura en una investigación sobre una presunta red de corrupción que habría operado entre 2022 y 2026, en la que se le atribuyen delitos de cohecho agravado y lavado de activos.
Según los antecedentes conocidos hasta ahora, la imputación contra Farías se limita a su presunta participación en el homicidio ocurrido en 2018. No se han informado antecedentes que lo vinculen con la estructura de corrupción investigada en la causa contra Vega. (NP-ChatGPT-Emol)
