El hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, Marius Borg Høiby, compareció ante la justicia en Oslo para enfrentar un juicio que lo vincula con 38 delitos, entre ellos cuatro casos de violación. Durante la audiencia, el joven de 29 años se declaró no culpable de los cargos más graves, que incluyen agresiones sexuales a mujeres mientras dormían y grabaciones sin consentimiento. Pese a esto, admitió la autoría de otros ilícitos como amenazas, quebrantamiento de órdenes de alejamiento y diversos delitos de tráfico.

En el desglose de sus declaraciones, el acusado reconoció haber participado en el transporte de varios kilos de marihuana para un tercero y admitió de forma parcial comportamientos desconsiderados y una agresión específica. Borg Høiby, quien no ostenta títulos reales ni funciones oficiales, ha manifestado anteriormente enfrentar problemas de salud mental y adicciones al alcohol y otras drogas. Debido a la sensibilidad del caso, el tribunal ha impuesto estrictas restricciones, prohibiendo la difusión de imágenes del imputado y limitando la reproducción de testimonios.

La situación judicial de Høiby se ha tornado crítica tras decretarse su prisión preventiva por cuatro semanas, en medio de nuevas investigaciones por agresiones adicionales. Según reportes de la prensa local, el joven permaneció hospitalizado recientemente por razones no especificadas antes de enfrentar a la justicia. El proceso judicial se estima que tendrá una duración de siete semanas, periodo en el cual se analizarán pruebas de conducta sexual vejatoria, daños y alteración del orden público que figuran en el extenso expediente de la fiscalía.

Desde la Casa Real, el príncipe heredero Haakon ha calificado la situación como desafiante y difícil, subrayando su empatía hacia las víctimas y confirmando que no habrá presencia de la familia real ni comentarios oficiales durante el juicio. El caso ha captado la atención internacional no solo por la gravedad de las imputaciones iniciadas tras un incidente violento en agosto de 2024, sino también por el impacto mediático que rodea a la familia real noruega ante las revelaciones sobre vínculos pasados con figuras polémicas. (NP-Gemini-Emol-Agencias)