El proyecto de Ley de Presupuestos 2027 contempla un aumento real de 0,78% para el Ministerio de Educación, aunque incorpora reducciones relevantes en programas como Liceos Bicentenario, beneficios de Junaeb y fondos para educación superior, además de eliminar el financiamiento explícito del programa que entrega computadores a estudiantes.
La partida del Ministerio de Educación, encabezado por María Paz Arzola, aumentaría desde aproximadamente $17,48 billones aprobados para 2026 a $18,17 billones en 2027. La variación nominal alcanza 3,9%, pero se reduce a 0,78% en términos reales al considerar una inflación promedio proyectada de 3,1%.
El Gobierno ha señalado que su prioridad estará concentrada en la educación inicial y escolar. Uno de los principales incrementos se observa en los jardines infantiles Vía Transferencia de Fondos (VTF), financiados por el Estado a través de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji), cuyos recursos aumentarían 8,8% real.
El Presidente José Antonio Kast había adelantado en cadena nacional que Educación sería una de las principales áreas de gasto del Presupuesto 2027. Según el Mandatario, los recursos permitirán financiar la educación de más de 3,5 millones de estudiantes, reforzar los apoyos dirigidos a 2,2 millones de niños y jóvenes y mantener la alimentación escolar para 1,8 millones de beneficiarios.
Uno de los ajustes más significativos se encuentra en el programa de Liceos Bicentenario. La propuesta contempla una reducción real de 46,71%, equivalente a cerca de $2.931 millones menos.
Las glosas mantienen los convenios existentes y los proyectos actualmente en ejecución, pero el diseño presupuestario no considera nuevas convocatorias. El Ejecutivo pretende concentrar los recursos en los establecimientos que ya poseen el sello Bicentenario, en un contexto en que también ha evaluado críticamente los resultados y la ejecución presupuestaria del programa.
La Dirección de Educación Pública (DEP), responsable del sistema de Servicios Locales de Educación Pública (SLEP), presenta en cambio uno de los mayores incrementos. Sus recursos pasarían de aproximadamente $485.760 millones a $593.442 millones, lo que representa un crecimiento real de 18,49%.
Parte de ese aumento se explica por la entrada en funcionamiento proyectada de seis nuevos SLEP durante 2027: Antofagasta, Valle Cachapoal, Hanga Roa, La Quebrada, Talagante y Del Reloncaví.
El calendario vigente contemplaba que otros cinco servicios —Los Cerezos, Los Copihues, Chacabuco, Los Viñedos y Del Litoral— también recibieran establecimientos durante 2027. Sin embargo, según los antecedentes del proyecto, el Ministerio de Educación considera que todavía no reúnen las condiciones administrativas necesarias para concretar el traspaso.
Dentro de la DEP existen, no obstante, partidas que disminuyen. El Fondo para la Reactivación Educativa registra una reducción de 55,2%, mientras los recursos destinados al mejoramiento de infraestructura de la educación pública caen cerca de 20%.
En materia de personal, la partida aumenta 26,57%, principalmente por la incorporación de los nuevos SLEP. Paralelamente, disminuyen los límites máximos de horas docentes y de asistentes de la educación en aproximadamente 3,6% y 4,1%, respectivamente. Estas modificaciones corresponden a topes presupuestarios y no implican por sí mismas despidos.
Otro de los servicios sometidos a ajustes es la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb), cuyo presupuesto disminuye 2,76% real.
Las becas y programas de asistencia estudiantil caen 6,22%. Entre ellos, las becas indígenas destinadas a privados disminuyen 7,41%; las de prácticas profesionales técnico-profesionales, 22,91%; Residencia Familiar Estudiantil, 7,41%, y Útiles Escolares, 0,99%. En contraste, la beca Presidente de la República aumenta 2,58% y los recursos de mantención para educación superior, que incluyen la BAES, crecen 1,83%.
Uno de los cambios más significativos es la desaparición de una asignación explícita para el programa Becas Acceso a TIC, mediante el cual se entregan computadores portátiles a estudiantes. La iniciativa contó con cerca de $35 mil millones durante 2026, pero no aparece con una asignación equivalente identificable en el proyecto para 2027.
El Programa de Alimentación Escolar (PAE), en tanto, se mantiene. Sus recursos aumentan nominalmente desde aproximadamente $1,142 billones hasta $1,174 billones, aunque al descontar la inflación representan una disminución real de 0,21%.
La educación superior también concentra ajustes. El Fondo Basal por Desempeño para universidades disminuye 12,41% real y el aporte institucional a las universidades estatales cae 12,37%. Los recursos para fomento de la investigación retroceden 25,2%, mientras el programa de Fortalecimiento de la Educación Superior Pública disminuye 1,69%.
La asignación destinada a gratuidad presenta una reducción real de 2,35%, aunque el proyecto mantiene los criterios legales de acceso y transferencia de recursos. El Gobierno ha señalado previamente que pretende revisar la correcta focalización de los beneficios, sin modificar mediante esta partida las condiciones legales para acceder a ellos.
En el Crédito con Aval del Estado (CAE), la compra de títulos disminuye 0,88%, mientras el recargo aumenta 10,78%. El límite de garantía estatal subiría nominalmente desde unos $243.805 millones hasta $286.723 millones.
Las becas de educación superior aumentan en conjunto 0,65% real, aunque existen diferencias entre programas. La beca para hijos de profesionales de la educación disminuye 5,91% y la Beca Vocación de Profesor registra una caída de 12%.
También se contemplan reducciones de 26,16% para Liceos Emblemáticos, 17,96% para Evaluación de Desempeño Docente, 5,75% para bibliotecas y recursos de lectura y 2,91% para la Agencia de Calidad de la Educación.
En materia de evaluaciones, algunas glosas condicionan la realización de pruebas nacionales y la participación de Chile en mediciones internacionales a la disponibilidad presupuestaria y a resoluciones visadas por las autoridades correspondientes. El proyecto no identifica específicamente una evaluación que vaya a ser suspendida.
El detalle muestra así una reasignación de recursos dentro de Educación: mientras el presupuesto global de la cartera aumenta levemente en términos reales y se fortalecen áreas como educación inicial y los nuevos SLEP, otras políticas registran disminuciones relevantes. Estas asignaciones todavía pueden modificarse durante la discusión del proyecto de Presupuestos 2027 en el Congreso. (NP-ChatGPT-La Tercera)
