La invasión conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán ha provocado un severo remezón en el mercado energético global, impulsando el precio internacional del petróleo en más de un 55% durante el último mes. En Chile, la situación ha alcanzado niveles críticos debido a la dependencia del país de la importación de hidrocarburos y a la reciente decisión del Gobierno de neutralizar el Mecanismo de Estabilización del Precio de los Combustibles (Mepco), lo que derivó en el incremento histórico más alto para las bencinas y el diésel en el territorio nacional.
Según datos de la plataforma GlobalPetrolPrices, Chile lideró las alzas dentro de la OCDE entre el 16 y el 30 de marzo, con un aumento del 14,2% en la gasolina de 95 octanos. El impacto fue aún más drástico en el diésel, cuyo valor se disparó un 29,6% en el mismo periodo, duplicando el ritmo de alza de las bencinas. Pese a estos incrementos, el país aún mantiene una posición intermedia en el bloque internacional, situándose por debajo de economías europeas con altas cargas impositivas, aunque superando los promedios reportados en naciones vecinas como Colombia.
El panorama para las próximas semanas se mantiene incierto y con tendencia al alza, influenciado por la volatilidad del crudo WTI, que ha rondado los US$ 100 por barril tras las declaraciones del presidente Donald Trump sobre la extensión de las operaciones militares. Expertos locales proyectan que, debido a los ajustes en las fórmulas de cálculo del Mepco, los consumidores chilenos enfrentarán nuevos incrementos semanales que podrían sumar hasta $37 adicionales por litro hacia mediados de abril. (NP-Gemini-La Tercera)
