El Partido por la Democracia (PPD) manifestó su apoyo explícito a la determinación del Partido Socialista de congelar su participación en la alianza de Gobierno. Esta crisis interna se originó a raíz de las duras críticas emitidas por el Partido Comunista y el Frente Amplio contra los sectores oficialistas que respaldaron la Ley Naín-Retamal, vinculando dicha votación con el fallo judicial del caso Gustavo Gatica.

El diputado Raúl Soto, jefe de la bancada PPD, calificó como un aprovechamiento político la actitud de sus pares de Apruebo Dignidad. Según el parlamentario, responsabilizar políticamente a miembros del propio sector por decisiones judiciales no solo resulta injusto, sino que atenta directamente contra la unidad del progresismo que ambas coaliciones dicen defender.

Como medida inmediata, la bancada PPD e independientes suspendió una reunión programada con el PC y el FA que buscaba avanzar en acuerdos administrativos para la Cámara de Diputados. Soto advirtió que las futuras acciones se tomarán de manera coordinada dentro del bloque del Socialismo Democrático, incluyendo al Partido Liberal, dependiendo de la actitud que adopten las fuerzas cuestionadoras.

Pese a la tensión reinante, la colectividad aún no ha formalizado su salida del Comité Político o del cónclave oficialista, a diferencia de la postura radical adoptada por el PS. No obstante, la directiva y los parlamentarios del PPD mantendrán conversaciones durante la jornada para definir si mantienen su presencia en las instancias de coordinación del Ejecutivo.