La Policía Metropolitana de Londres detuvo este lunes al exministro laborista Peter Mandelson, quien es investigado por presunta mala conducta en el ejercicio de un cargo público. El arresto se produjo bajo la sospecha de que el exfuncionario habría facilitado información oficial sensible al fallecido magnate y pederasta convicto Jeffrey Epstein. Esta detención representa el segundo golpe de alto impacto a la élite británica en menos de una semana, tras la aprehensión del expríncipe Andrés, hermano del rey Carlos III, ocurrida el pasado jueves en el marco de la misma investigación.
Mandelson, de 72 años, fue escoltado por agentes desde su residencia tras un registro policial en su domicilio, según informaron medios locales y confirmó Scotland Yard en un comunicado oficial. El exministro es una figura icónica de la política británica, reconocido como el principal arquitecto ideológico del “Nuevo Laborismo” y mano derecha de Tony Blair durante su mandato. Su influencia en el partido fue tan vasta que se le apodó “el príncipe de las tinieblas” por su habilidad para manejar la disciplina interna y las estrategias políticas desde las sombras.
La trayectoria de Mandelson en el poder comenzó en 1997 y se extendió a través de los gobiernos de Gordon Brown y, más recientemente, Keir Starmer, aunque su carrera ha estado marcada por diversos escándalos que lo obligaron a dimitir en ocasiones anteriores. Su vínculo con la política data de su infancia, al ser nieto del exministro Herbert Morrison, lo que le permitió acceder a los círculos más altos de Downing Street desde temprana edad. Esta nueva arista del caso Epstein amenaza con desestabilizar la confianza en el liderazgo político del Reino Unido tras años de especulaciones sobre la red de contactos del multimillonario estadounidense.
A medida que avanza la divulgación de archivos relacionados con Epstein, las autoridades británicas han intensificado los interrogatorios a figuras de alto perfil que mantuvieron lazos cercanos con el financista. La gravedad de las acusaciones contra Mandelson radica en el posible uso indebido de secretos de Estado para favorecer a un ciudadano extranjero con antecedentes criminales, lo que constituye un delito grave de incumplimiento de funciones públicas. Se espera que el exministro permanezca bajo custodia mientras se analizan las pruebas recabadas en su vivienda y se profundiza en el alcance de su colaboración con la red de Epstein. (NP-Gemini-Emol-EFE)
