La futura ministra secretaria general de Gobierno, Mara Sedini, enfrentó su primera controversia pública tras revelar que los contactos con la próxima titular de Seguridad, Trinidad Steinert, se iniciaron mientras esta última aún ejercía funciones en el Ministerio Público. Las declaraciones, emitidas en una entrevista reciente, levantaron cuestionamientos desde la actual coalición de gobierno y sectores de izquierda, quienes sembraron dudas sobre la independencia del organismo persecutor. Ante la ofensiva, Sedini calificó el episodio como un revuelo innecesario, recibiendo el respaldo explícito del presidente electo, José Antonio Kast, quien tildó la discusión de artificial.

El perfil de la comunicadora ha sido objeto de análisis debido a su trayectoria diversa, que incluye estudios de teatro en Nueva York, una carrera como cantante y su reciente faceta como panelista en programas de debate televisivo. Ante las críticas por su estilo confrontacional en medios, la futura portavoz enfatizó que su rol a partir del 11 de marzo mostrará una faceta profesional respaldada por su formación en comunicación política. Sedini aseguró que el nuevo Ejecutivo no permitirá que se desvíe el eje de la discusión pública hacia polémicas políticas, priorizando las necesidades de la ciudadanía.

La estrategia comunicacional del futuro gobierno contempla una estructura de trabajo integrado entre la Segegob, la Secretaría de Comunicaciones y el equipo de Presidencia. Bajo la influencia de asesores clave como Cristián Valenzuela y María Paz Fadel, se busca implementar un mensaje unificado que entregue directrices claras a todo el gabinete ministerial. La futura ministra descartó limitar su labor a una vocería técnica, asegurando que mantendrá la responsabilidad del diseño estratégico y la implementación de campañas gubernamentales.

El sello que Sedini pretende imprimir a su gestión se basa en la cercanía y el despliegue territorial, adaptándose a la diversidad de los lenguajes comunicacionales contemporáneos. Según explicó la periodista, existe una total sintonía con el presidente electo para desarrollar una vocería que esté presente en la calle y mantenga una coordinación directa con las actividades de todas las carteras. Con esto, la administración entrante busca blindar a su portavoz frente a lo que prevén será una oposición constante debido a su particular perfil y escasa militancia en partidos tradicionales. (NP-Gemini-Emol)