El futuro ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, lanzó una dura ofensiva contra la gestión del Gobierno saliente en la zona afectada por el megaincendio de 2024, centrando sus críticas en la labor de la ministra vocera, Camila Vallejo. El próximo secretario de Estado calificó como una falta de respeto el desempeño de Vallejo en su rol de “ministra enlace”, asegurando que su participación se limitó a hitos comunicacionales y fotografías, sin concretar las promesas realizadas a las familias damnificadas.
A juicio de Poduje, el proceso de reconstrucción ha estado marcado por un desorden administrativo y una rotación ineficiente de liderazgos que ha dilatado las soluciones habitacionales. El urbanista cuestionó que, tras el paso de Vallejo, se designaran autoridades sin experiencia técnica o figuras con voluntad pero sin facultades legales para firmar documentos críticos, lo que a su juicio derivó en una parálisis de las decisiones ejecutivas en el territorio.
La controversia escaló luego de que la ministra Vallejo acusara a Poduje de buscar “puntos políticos” mediante el uso de informes de Contraloría que revelan irregularidades en la delegación presidencial. El futuro ministro replicó fustigando la actitud de la vocera, señalando que el verdadero provecho político lo obtuvo ella al comprometerse con personas afectadas por estrés postraumático para luego ausentarse de la zona sin entregar explicaciones ni resultados concretos.
En su diagnóstico, el próximo titular del Minvu vinculó la crisis de gestión con los hallazgos del organismo contralor, que detectó pagos sin respaldo y un uso injustificado de tratos directos por más de 586 millones de pesos. Para Poduje, estos antecedentes confirman un despliegue deficiente y una falta de control sobre los recursos públicos que debían destinarse a la recuperación de barrios emblemáticos como El Olivar.
Finalmente, Poduje criticó la prioridad del Ejecutivo al anunciar ayuda económica para Cuba en medio de la precariedad que aún viven miles de familias en la Región de Valparaíso. La autoridad entrante calificó de inexplicable que se destinen fondos al extranjero cuando en el país todavía existen damnificados sin acceso a hospitales modulares, escuelas o centros de acopio, enfatizando que las necesidades nacionales deberían ser la prioridad exclusiva del Estado.
RESPUESTA DE VALLEJO
La ministra vocera de Gobierno, Camila Vallejo, respondió con dureza a los cuestionamientos del futuro titular de Vivienda, Iván Poduje, quien acusó un despliegue deficiente y una supuesta desatención de las familias damnificadas por el megaincendio de 2024. Acompañada por el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, la secretaria de Estado descartó entrar en una disputa personal y llamó a la futura autoridad a actuar con la altura de miras que requiere un cargo ministerial, abandonando lo que calificó como una búsqueda constante de confrontación política.
El ministro Elizalde fue el primero en salir en defensa de la gestión oficialista, cuestionando el sentido de participar en debates que, a su juicio, se instalan desde una “lógica de barra brava” y una “pelea en el barro”. El jefe de gabinete subrayó que la prioridad del Ejecutivo ha sido siempre el bienestar de las personas afectadas, no solo en Valparaíso, sino también en las recientes emergencias que han golpeado a las regiones del Biobío y Ñuble, procesos que requieren una coordinación de Estado superior a las rencillas sectoriales.
Por su parte, la ministra Vallejo profundizó en la réplica señalando que las afirmaciones de Poduje denotan un desconocimiento sobre el funcionamiento del Estado y los roles específicos de las autoridades en ejercicio. La vocera enfatizó que, ante la proximidad del cambio de mando, es necesario que quienes asumirán tareas de gobierno dejen atrás las “pequeñeces” y la estrategia de atacar al adversario en cada oportunidad mediática, centrando los esfuerzos en la continuidad de las políticas públicas.
Finalmente, la ministra fue tajante al señalar que este tipo de declaraciones no representan un aporte real para las familias que aún sufren las consecuencias de la catástrofe ni para el clima político del país. Con estas palabras, el Ejecutivo busca cerrar el flanco de críticas por la gestión de la reconstrucción, instando a que el debate público recupere un nivel de seriedad acorde a la gravedad de los problemas que enfrentan los damnificados en la zona central. (NP-Gemini-Emol-Bio Bio)
