La intensificación del conflicto entre Estados Unidos e Irán volvió a impactar a los mercados internacionales, luego de un fin de semana marcado por nuevos ataques en Medio Oriente. La creciente tensión en torno al estrecho de Ormuz, cuya situación ambas naciones aseguraron mantener bajo control, incrementó la incertidumbre sobre las posibilidades de una salida diplomática al enfrentamiento.

Como reacción al escenario geopolítico, el precio del petróleo registró un importante avance durante las primeras operaciones del lunes. El barril de Brent, referencia para Europa, superó los 79 dólares en los contratos para septiembre, con un alza superior al 4%, luego de haber finalizado la sesión del viernes en 76,01 dólares.

El crudo West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, también mostró una fuerte subida. Su valor aumentó 3,49%, alcanzando los 73,88 dólares por barril, impulsado por el recrudecimiento de las hostilidades y el temor a eventuales interrupciones en el suministro mundial de petróleo.

El incremento en los precios del crudo ocurrió después de que Estados Unidos ejecutara una nueva ofensiva militar contra Irán. Según informó el Comando Central del Ejército estadounidense (Centcom), el objetivo de la operación fue reducir la capacidad iraní para atacar embarcaciones comerciales que transitan por el estrecho de Ormuz y resguardar la libre navegación en esa estratégica ruta marítima.

La ofensiva fue ordenada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como respuesta a un ataque atribuido a Irán contra un buque con bandera de Chipre que navegaba por la zona. El mandatario afirmó que el tránsito marítimo continúa operativo pese al anuncio de Teherán sobre el cierre del estrecho y aseguró que las fuerzas estadounidenses realizaron intensos bombardeos contra objetivos iraníes.

Previamente, las autoridades iraníes habían advertido que el estrecho de Ormuz permanecería cerrado hasta nuevo aviso y que responderían a cualquier intento extranjero por reabrir lo que calificaron como una ruta ilegal.

La incertidumbre también afectó a los mercados bursátiles. En Estados Unidos, los futuros del S&P 500 retrocedían 0,6%, mientras que los del Dow Jones caían 0,4% y los del Nasdaq registraban una baja de 1,3%.

En Asia, el impacto fue aún más pronunciado. El índice Nikkei de Tokio perdió 2,2% y el Kospi de Seúl se desplomó 8,2%. Entre las principales compañías tecnológicas, SK Hynix cayó 13,3% y Samsung Electronics retrocedió 10,5%.

En contraste, la Bolsa de Shanghái disminuyó 1,9%, Hong Kong logró avanzar 0,1% y el principal índice australiano cedió 0,1%, en una jornada marcada por la preocupación de los inversionistas ante una eventual profundización del conflicto y sus consecuencias sobre el abastecimiento global de petróleo. (NP-ChGPT-Emol)