Las declaraciones del político peruano Antauro Humala, quien planteó la posibilidad de recuperar territorios chilenos como Arica y Tarapacá, provocaron una amplia condena en el mundo político nacional. Sus dichos, que incluyeron la opción de avanzar por vías diplomáticas o incluso armadas, encendieron alertas en medio del actual escenario electoral en Perú.

El planteamiento del exmilitar también incluyó la revisión de acuerdos históricos como el Tratado de Ancón y el Tratado de Lima de 1929, que fijaron los límites entre ambos países tras la Guerra del Pacífico. Estas afirmaciones fueron calificadas como alejadas de la realidad diplomática actual.

Desde Chile, el diputado Stephan Schubert señaló que este tipo de planteamientos no contribuyen a la relación bilateral y destacó la necesidad de fortalecer la cooperación entre ambas naciones. En la misma línea, el senador Iván Moreira calificó los dichos como “populistas” y descartó cualquier cuestionamiento a la soberanía nacional.

Las críticas también surgieron desde el oficialismo. La diputada Nathalie Castillo consideró que las declaraciones tensionan innecesariamente las relaciones entre países vecinos, en un momento donde se requiere estabilidad en la región.

En el contexto de la segunda vuelta presidencial en Perú, el candidato Roberto Sánchez Palomino tomó distancia de los dichos de Humala, asegurando que no representan su postura ni la de su coalición política. Además, enfatizó su intención de mantener relaciones de cooperación y entendimiento con Chile, incluyendo el gobierno del Presidente José Antonio Kast.

El episodio se produce en medio de un proceso electoral clave en Perú, donde las declaraciones de figuras políticas continúan generando repercusiones más allá de sus fronteras, impactando el clima diplomático regional. (NP-ChatGPT-Bio Bio)