El exmilitar peruano Antauro Humala desató controversia tras plantear la posibilidad de que Perú busque recuperar los territorios de Arica y Tarapacá, ya sea por la vía diplomática o armada, en el contexto de una eventual victoria presidencial del candidato Roberto Sánchez.

Las declaraciones se producen en medio del proceso electoral peruano, donde Humala reconoció una coordinación política con el partido Juntos por el Perú y su eventual incorporación a un futuro gobierno, incluso como ministro de Defensa. En sus dichos, además, planteó revisar tratados históricos y mantener litigios pendientes con Chile.

Tras la polémica, Sánchez se desmarcó públicamente, señalando que las afirmaciones no representan su programa ni su postura, reafirmando el compromiso con relaciones de cooperación, paz y respeto mutuo con Chile y la región.

En el ámbito político chileno, diversas autoridades reaccionaron con preocupación. El líder del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser, llamó a no subestimar las declaraciones, mientras que el senador Rodolfo Carter advirtió sobre la necesidad de mantener la capacidad disuasiva del país.

Por su parte, el senador Matías Walker planteó analizar el escenario con atención, en línea con advertencias sobre el equilibrio militar regional, mientras que otras voces como Catalina del Real y Francesca Muñoz calificaron los dichos como inapropiados y fuera de contexto, destacando la vigencia de tratados internacionales.

Humala, líder del movimiento etnocacerista, ha sostenido históricamente una postura nacionalista y crítica hacia Chile. Su figura ha cobrado relevancia en el escenario político peruano tras establecer alianzas con sectores de izquierda, impulsando propuestas que incluyen cambios en la política exterior y económica. (NP-ChatGPT-La Tercera-Agencias)